El programa provincial Envión acompaña a adolescentes y jóvenes de entre 12 y 24 años en situación de vulnerabilidad social. En Berisso actualmente aglutina unos 1.200 participantes y seis sedes activas.
A través del móvil de Cueste lo que Cueste nos acercamos a la Dirección de Niñez y Adolescencia, ubicada en calle 176 entre 9 y 10, donde dialogamos con la coordinadora Eleonora Ferreyra sobre el funcionamiento del dispositivo y su impacto en las trayectorias personales de cada joven.
“Nosotros no somos un programa aislado. Somos parte de una política integral que depende de la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio y se articula con la Provincia, por decisión del intendente Fabián Cagliardi”, señaló, y remarcó que el acompañamiento en la trayectoria de vida es clave, desde la niñez, pasando por la adolescencia y proyectando la adultez.
Envión tiene sedes en los barrios Nueva York, Barrio Obrero, Santa Cruz, y en la zona de La Franja, que abarca El Carmen, Villa Progreso. “Las dinámicas son muy diversas. Lo cotidiano, el día a día con ellos, es lo que va construyendo los lazos. A veces hay espacios compartidos con las familias, y otros momentos más íntimos donde se conversa de lo que le pasa a cada chico; y en eso, lo más poderoso es la gratitud con la que te reciben”, expresó.
Una parte central del trabajo tiene que ver con habilitar espacios de confianza, donde se pueda hablar desde lo personal, pero siempre dentro de un marco de respeto, cuidado y responsabilidad profesional. “Hay momentos muy privados, donde surge lo que cada uno atraviesa. Pero también están los espacios colectivos, donde compartir se vuelve un ritual”, señaló Eleonora.
En ese contexto, se prepara una travesía comunitaria para el 8 de agosto, junto a escuelas, clubes y otras instituciones barriales, en la que se promoverá la participación activa de los jóvenes.
Además, el programa avanza con talleres de formación laboral y la proyección de una cooperativa juvenil en dos áreas: indumentaria (serigrafía) y producción de alimentos con identidad local. La idea es que estos espacios no solo ofrezcan herramientas prácticas, sino que permitan construir proyectos productivos sostenibles a futuro.
“La prioridad siempre son los jóvenes. Eso se construye con el tiempo, con la presencia sostenida, con la escucha”, comentó y remarcó que también “está el desafío, el límite profesional, el saber que hay afecto, pero también una responsabilidad. Es difícil, claro, pero es la tarea que elegimos”, concluyó la referente.
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