En tiempos de retroceso cultural y ataques a lo público, la actriz Laura Azcurra redobla la apuesta y gira por todo el país con dos obras que combinan arte, improvisación y compromiso. Este jueves llega a La Plata con “Tita y Rhodesia” al Teatro Coliseo Podestá, y el próximo 19 de agosto vuelve con “Frida – Viva la vida” al mítico teatro La Nonna.
“Frente al horror y la violencia en el que está el mundo, no hay que perder la alegría ni el contacto con el amor”, expresó Laura al aire de Goles y Rock en Roles. Y enseguida celebró: “Estoy feliz de que llegamos a La Plata con Tita y Rhodesia, que es alegría y amor por doquier”.
La obra, creada junto a Valeria Stilman, es un espectáculo de improvisación, humor y complicidad con el público. “Tita quedó un poco chapada a la antigua. Rhodesia es más siglo XXI. De alguna manera viene a sororar en términos arrabaleros”, explicó Azcurra. El público propone personajes, escenarios, climas, y las actrices improvisan sobre esa base, acompañadas por música en vivo. “La estructura está escrita por nosotras, pero el 90% del espectáculo lo decide la gente. Son nuestros autores intelectuales”.
El 19 de agosto, en tanto, regresará a la ciudad con “Frida – Viva la vida”, un unipersonal en el que encarna a la pintora mexicana. “Es una pieza hermosa, escrita con mucho amor, dirigida por Julia Morgado y totalmente teatral, sin tecnología, sin escenografía cargada. Pura presencia”, destacó. La obra fue pensada para girar con una sola valija, con la idea de “federalizar el teatro es muy valioso, poder llevar arte a diferentes rincones del país, incluso en este contexto, es una dicha enorme”.
En un momento en que las políticas públicas culturales están en la mira, Laura reivindicó el rol colectivo del teatro: “El teatro es abrazo, amor y comunidad. Necesitamos encontrarnos, sostenernos, espejarnos. Salir al teatro nos resucita. Es un arte sagrado y en tiempo presente”.
También hizo memoria de sus inicios, de aquella primera experiencia televisiva junto a China Zorrilla en RR.PP., de su paso por Despabílate, amor, y de la histórica escena cultural argentina: “Buenos Aires es una de las capitales teatrales del mundo. Pero no sólo es Buenos Aires; hay salas en todos los pueblos, y hay artistas que dan vida a todo eso”.
Por eso, insistió, el teatro es también una forma de resistencia: “En este contexto de sequía y desguace cultural, hay que seguir celebrando los pequeños placeres que todavía podemos darnos. El teatro es uno de ellos”.