El debate por la reforma laboral volvió a generar fuertes cruces políticos en el Concejo Deliberante de Berisso. Posterior a la sesión que tuvo lugar el pasado miércoles 11 de febrero, ediles de la Unión Cívica Radical y de La Libertad Avanza dialogaron con FM TresCiudades y expusieron miradas contrapuestas sobre el proyecto impulsado por el Gobierno nacional, con cuestionamientos que incluyeron desde la constitucionalidad de la iniciativa hasta la situación laboral del propio municipio.
El concejal radical Patricio Yalet sostuvo que rechazar un anteproyecto sin debate previo resulta “incongruente” desde el punto de vista legislativo, al tiempo que remarcó que cualquier iniciativa sin mayorías está sujeta a negociaciones y modificaciones. En ese sentido, recordó que la propuesta original sufrió numerosos cambios tras conversaciones con gobernadores y sectores gremiales.
No obstante, Yalet fue crítico tanto del contenido de la reforma como de lo que definió como una “doble vara” en el discurso sindical de ATE Berisso. “Hablan de precarización laboral a nivel nacional, pero en Berisso hay personas contratadas hace más de 12 años”, señaló, al recordar que durante la gestión de Jorge Nedela, y también bajo administraciones posteriores, numerosos trabajadores municipales continuaron en condiciones precarias.
El edil radical apuntó contra aspectos que consideró “aberrantes” del proyecto, como las modificaciones al Estatuto del Periodista y el sistema de cobro de honorarios profesionales, y advirtió que algunos puntos colisionan con el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. “No hay ningún beneficio para el trabajador. Todo está pensado para facilitar despidos, flexibilizar jornadas y reducir controles sobre el empleo registrado”, afirmó.
En la misma línea, Antonella Villa Chiodo, concejal de la UCR, consideró que necesario debatir una verdadera reforma laboral que contemple nuevas tecnologías y formas de empleo, pero aclaró que el proyecto en discusión “no va en ese sentido”. Según expresó, la iniciativa limita derechos ya conquistados, afecta el descanso, las jornadas laborales y la participación sindical, además de reducir indemnizaciones. “No hay modernización, hay mayor precarización”, remarcó, y acentuó en la idea de que históricamente ninguna reforma de este tipo garantizó la creación de nuevos puestos de trabajo.
En apoyo al oficialismo nacional, la concejal de La Libertad Avanza Melisa Aguilera defendió la reforma y dijo que el Gobierno fue elegido con un mandato explícito de cambio. “La reforma laboral busca modernizar leyes de décadas atrás que no se adaptan a la realidad económica actual”, apuntó, sin aclarar qué ejes van en el sentido de modernizar la situación de esos trabajadores. Además, consideró que la iniciativa permitirá que trabajadores hoy sin contrato ni aportes puedan acceder a un empleo formal con derechos.
El debate dejó en evidencia las profundas diferencias políticas en torno a la reforma laboral, con un eje central puesto en la tensión entre modernización y pérdida de derechos, y con Berisso como escenario de un conflicto que atraviesa a todo el país.