Vecinos del barrio San Carlos denunciaron que un galpón ubicado en calle 529 entre 136 y 136 bis continúa operando pese a haber sido clausurado por el Municipio el pasado 11 de febrero. Según informaron, en el lugar se manipula material orgánico, puntualmente orina recolectada de mujeres menopáusicas, y la actividad genera serios inconvenientes ambientales y de convivencia desde hace años.
Una frentista de la cuadra explicó que el depósito funciona de lunes a sábado desde las 5 de la mañana, con un intenso tránsito de camiones de gran porte que “deterioró el asfalto, rompió caños de desagüe y dañó las entradas de las viviendas”; motivo por el cual, “la convivencia se está haciendo muy difícil”.
Entre las principales irregularidades señaladas, comentaron que los camiones son lavados en la vía pública y que los residuos líquidos son arrojados a las zanjas y napas. También aseguraron que los bidones con orina permanecen durante horas al rayo del sol en la puerta del galpón antes de ser ingresados, lo que provoca olores penetrantes, especialmente en días de altas temperaturas.
A esto se suma la presencia de guantes y otros materiales descartables “sin el tratamiento adecuado, desperdiciados en la calle, además de proliferación de roedores y un olor nauseabundo persistente en la zona”.
Por lo relatado, el conflicto lleva al menos ocho años sin respuestas definitivas. “Ya no sabemos a quién acudir”, manifestó la vecina, quien indicó que tras reiterados reclamos finalmente el Municipio colocó una faja de clausura el pasado martes 11 de febrero.
Sin embargo, confirmaron que la medida fue vulnerada, que la faja externa fue violentada y el portón principal “puede abrirse con facilidad”, ya que sólo se colocó una cinta en una puerta lateral, y que “hoy a las cinco de la mañana el depósito estuvo operando con total normalidad”.
Los vecinos dicen contar con fotografías y videos que muestran camiones trabajando, bidones en la vereda y maniobras de descarga, material que pondrían a disposición para respaldar la denuncia.

