Este jueves, se confirmó que el siniestro que involucró a una moto, un auto y un camión de una reconocida empresa de gaseosas dejo el deceso de un hombre de 40 años.. El motociclista sufrió dos paros cardiorrespiratorios antes de morir. “No había mucho por hacer”, fue la dura sentencia de los médicos a la familia.
A medida que avanza la investigación sobre el siniestro vial ocurrido en la calle Génova, entre 159 y 160, se conocen detalles que grafican la magnitud de la tragedia que enluta a Berisso. Lo que inicialmente se reportó como un choque entre una moto y un camión, fue en realidad un triple impacto que involucró a un tercer vehículo y dejó un escenario de destrucción sobre el asfalto.
Según el reporte pericial en el hecho se vieron implicados: Un camión Mercedes Benz rojo (perteneciente a una logística de gaseosas), que habría sido el vehículo que embistió directamente al motociclista, que manejaba una Honda CG 150 negra y también estuvo un Renault Fluence gris.
Al llegar el personal policial, el panorama era desolador. Leonardo Pereyra se encontraba inconsciente, con una fractura expuesta en su tobillo derecho y gravísimas contusiones en la zona del tórax. La pérdida de sangre fue masiva, lo que complicó su estabilidad desde el primer minuto.
El traslado al Hospital Mario Larrain fue de urgencia, pero las lesiones internas eran devastadoras. Fuentes médicas confirmaron que, durante la noche del miércoles, el hombre sufrió al menos dos paros cardiorrespiratorios. Pese a las maniobras de reanimación y la desesperada campaña de donación de sangre iniciada por sus allegados, el cuerpo de Leonardo no resistió.
“No había mucho para hacer”, fue la frase lapidaria que los profesionales de salud debieron transmitirle a la familia poco antes de que se constatara el fallecimiento en la madrugada de ayer.
La causa ha sido caratulada como Homicidio Culposo, centrando la investigación en la responsabilidad del conductor del camión de gaseosas.