Durante su columna de análisis político en el programa Frecuencia Camalote, el periodista Gastón Garriga abordó la situación de los trabajadores de la empresa FATE, el impacto que puede tener la suba internacional del petróleo en la economía argentina y el escenario político que atraviesa el gobierno de Javier Milei.
En relación con el contexto económico, Garriga señaló que el aumento del precio internacional del petróleo —que en los últimos días rondó los 100 dólares por barril— podría tener consecuencias directas en los precios internos, especialmente en productos de consumo básico.
Según explicó, el costo del combustible impacta fuertemente en la cadena de producción y distribución de alimentos. “Un litro de leche puede valer 1500 pesos, pero dentro de ese precio hay al menos 500 o 600 pesos que son costo de gasoil”, indicó.
En ese sentido, advirtió que, de mantenerse la tendencia alcista del petróleo, el precio de productos esenciales podría incrementarse significativamente. “Podríamos tener un sachet de leche arriba de los 2000 pesos”, sostuvo.
El analista también planteó que el Gobierno podría enfrentar un dilema económico y político si decide intervenir para amortiguar el impacto de los precios internacionales.
Recordó que en otros momentos se aplicó el denominado “barril criollo”, un mecanismo que desacopla el precio interno del petróleo del valor internacional. Sin embargo, consideró que una medida de ese tipo chocaría con el discurso del oficialismo en favor del libre mercado.
“Si vuelve el barril criollo se va a la basura el relato de la libertad de mercado y el no intervencionismo del Estado”, afirmó. En ese sentido, señaló que cualquier decisión que tome el Gobierno tendrá costos políticos o económicos.
Durante la columna también analizó tendencias recientes en encuestas de opinión pública y mencionó la aparición de una posible “polarización de género” en la imagen del presidente.
Según explicó, algunos estudios muestran que Javier Milei registra mayores niveles de aprobación entre los hombres, mientras que las opiniones negativas crecen entre las mujeres.
Para Garriga, este fenómeno podría estar vinculado a las políticas públicas vinculadas al cuidado y a la sensibilidad social frente a situaciones de vulnerabilidad. “Las mujeres muchas veces son el sostén emocional de las familias y tienen una sensibilidad mayor para detectar las situaciones de crisis”, planteó.
En ese marco, comparó esa situación con estrategias de micro militancia utilizadas en campañas electorales en otros países, como ocurrió en Estados Unidos durante la campaña presidencial de 2008.
Por otra parte, el periodista se refirió a la situación que atraviesan los trabajadores de la empresa FATE, quienes analizan la posibilidad de conformar una cooperativa para sostener la actividad productiva.
Garriga señaló que comprende la situación de los trabajadores, aunque advirtió que la cooperativización no resolvería el problema estructural de fondo. “FATE no vende porque no hay mercado interno, porque nadie compra nada”, afirmó.
Según explicó, la crisis del consumo limita las posibilidades de recuperación de la actividad industrial, incluso si se encuentran alternativas organizativas para mantener la producción.
En ese sentido, consideró que una eventual mejora podría estar vinculada a un aumento del precio internacional de los commodities, aunque advirtió que para que ese crecimiento se traduzca en una recuperación económica sería necesario implementar políticas que permitan redistribuir parte de esos ingresos.
“Para que se dinamice el mercado interno tiene que haber un presidente decidido a captar una porción de esos recursos y volcarlo a la economía”, concluyó.