En un nuevo 24 de marzo, con movilizaciones y actividades en todo el país, la concejal de Berisso Teté Grasso puso el foco en la necesidad de sostener la memoria colectiva y garantizar su continuidad en las nuevas generaciones. La dirigente participó de la vigilia realizada en la ciudad durante la noche previa y destacó el compromiso de vecinos y organizaciones.
“Le entregué flores a chicos para que mañana sean ellos los que levanten las banderas de memoria, verdad y justicia”, contó en Frecuencia Camalote, al repasar una jornada atravesada por la emoción, con actividades culturales y participación de personas de todas las edades.
A sus 76 años, Grasso —quien estuvo detenida durante la última dictadura— planteó que el desafío actual no es solo recordar, sino traspasar esa experiencia a quienes no vivieron esos años. “Nosotros estamos en el punto y coma de la vida, tenemos que pasar esta posta”, afirmó.
En ese sentido, destacó el rol de los jóvenes en las actividades recientes, tanto en la vigilia como en espacios educativos. “Es muy importante ver a chicos trabajando en las escuelas sobre lo que pasó. Ese hilo se sigue construyendo”, señaló.
Grasso también reflexionó sobre su propia experiencia durante la dictadura, donde estuvo privada de su libertad durante más de cinco años. Lejos de instalar el odio como respuesta, planteó una mirada basada en la reconstrucción: “El rencor no sirve, no construye. Uno tiene que volver a integrarse y pensar en el futuro”.
Uno de los momentos más conmovedores que relató fue el impacto de una señalización reciente en Berisso, en el marco de iniciativas de memoria. “Pusieron una placa en la casa donde vivíamos con mi marido cuando nos detuvieron. Cuando lo vi, fue un golpazo”, contó, en referencia a la intervención que recuerda a su compañero, desaparecido durante la dictadura.
En paralelo, cuestionó el contexto político actual y los discursos que relativizan el terrorismo de Estado. “Esto no es una cuestión de opiniones, pasó y no lo pueden negar”, sostuvo, y remarcó que aún hay deudas pendientes en términos de justicia.
Aun así, puso el foco en lo que viene: la construcción colectiva de un país con memoria activa, donde el protagonismo empiece a trasladarse a las nuevas generaciones. “Ese país hay que hacerlo entre todos, de abajo hacia arriba”, concluyó.
La jornada del 24 de marzo volverá a tener movilizaciones en todo el país, y en Berisso, como en toda la región, la memoria seguirá siendo eje de encuentro y reflexión.
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