En medio de una fuerte polémica, comenzaron las audiencias públicas por posibles modificaciones a la Ley de Glaciares, en un proceso atravesado por críticas de especialistas y organizaciones socioambientales. En Frecuencia Camalote, el investigador y activista Guillermo Folguera advirtió que los cambios en discusión implican, en la práctica, “vaciar la ley” y alertó sobre el modo en que se está desarrollando la instancia de participación.
“Es una vergüenza resuelta con otra vergüenza”, lanzó al referirse a una audiencia que superó los 100 mil inscriptos, pero que solo permitirá exponer a un número reducido de participantes. Según explicó, apenas unas 200 personas por jornada podrán intervenir, mientras que el resto deberá enviar materiales por otras vías sin garantías de ser considerados.
En términos de fondo, Folguera señaló que la modificación apunta a quitarle el sentido original a la ley sancionada en 2010, que protege glaciares y ambientes periglaciares a partir de un inventario nacional. “Lo que buscan es que una minera pueda pedir que se quite la protección de un glaciar y, con un estudio de impacto ambiental, avanzar igual”, explicó.
El investigador fue contundente al cuestionar ese mecanismo: “No conozco un estudio de impacto ambiental que haya frenado un proyecto minero en Argentina”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre las consecuencias de avanzar en ese sentido. Según detalló, los glaciares —aunque ocupan menos del 1% del territorio— abastecen de agua a más de 7 millones de personas.
Además de las críticas al contenido de la reforma, Folguera apuntó contra el desarrollo de la audiencia pública, al que calificó como “un avasallamiento democrático”. “Se anotaron más de 102 mil personas y solo va a poder hablar una mínima parte. Al resto le pidieron que suba videos o textos que probablemente nadie vea”, cuestionó.
En ese marco, también vinculó el proceso con el peso de intereses económicos: “El gran lobby detrás de esto es de las corporaciones mineras”, sostuvo, y advirtió sobre la complicidad de distintos sectores políticos e institucionales.
De cara a lo que viene, el escenario es incierto. Folguera consideró que el oficialismo podría avanzar con los votos necesarios en el Congreso, aunque remarcó que la respuesta deberá construirse por fuera de ese ámbito. “La pelota está de nuestro lado. Cuando el pueblo se organiza, tiene una potencia tremenda”, planteó.
En paralelo, este martes se realiza una movilización frente al Congreso, en rechazo a las modificaciones propuestas. La convocatoria apunta no solo a visibilizar el reclamo, sino también a organizar acciones a nivel territorial ante un posible cambio en la normativa.