Al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento de Jorge Bergoglio, el arzobispo de la Arquidiócesis de La Plata, Gustavo Carrara, compartió una reflexión en la que destacó la vigencia del legado del pontífice y subrayó el valor de la exhortación Evangelii Gaudium como guía para la Iglesia actual.
El religioso reconoció que la fecha aún genera emoción, y señaló que la partida de Francisco sigue conmoviendo, aunque remarcó la convicción de que su figura continúa presente “desde el cielo”. En ese sentido, insistió en la necesidad de acercarse a su enseñanza y poner en práctica su forma de vivir el Evangelio en el mundo contemporáneo.
Una misa en Luján para recordarlo
Carrara adelantó que el martes 21 se realizará una celebración especial junto a los obispos argentinos en la Basílica de Luján, a las 17. Destacó el valor simbólico del lugar, al que definió como un punto central de la fe en el país.
También evocó el vínculo de Bergoglio con ese santuario; recordó que, cuando era arzobispo de Buenos Aires, participaba activamente en las peregrinaciones juveniles y pasaba horas confesando fieles durante la noche. Incluso mencionó haberlo visto en esa tarea en más de una ocasión, una imagen que hoy vuelve a su memoria ante la próxima celebración.
A su vez, el arzobispo hizo especial hincapié en el mensaje de Evangelii Gaudium, al que definió como un programa vigente para anunciar a Jesús “a todos, todos, todos”. En esa línea, vinculó esa enseñanza con el contexto global actual y con el rol del actual pontífice, León XIV, a quien describió como un líder que busca tender puentes y promover la paz.
Según Carrara, retomar ese camino implica apostar por la fraternidad, la amistad social y la convivencia pacífica, insistiendo en que la paz es una posibilidad concreta si se trabaja en esa dirección.
Por último, el arzobispo mencionó una imagen del Papa ubicada en Plaza Moreno, donde se lo ve junto a una paloma, símbolo del Espíritu Santo y también de la paz. A partir de esa imagen, invitó a la comunidad a convertirse en “artesanos de paz” en la vida cotidiana.
Con ese mensaje, cerró su reflexión, reafirmando la cercanía espiritual de Francisco y la vigencia de su legado.