El Centro de Formación Profesional 406 del SUPeH Ensenada continúa consolidándose como un espacio clave para la capacitación y el crecimiento laboral de trabajadores de la región. Así lo expresó Juan Carrasco, integrante de la comisión directiva y actual revisor de cuentas del sindicato, durante una entrevista en Frecuencia Camalote.
Carrasco repasó los inicios del proyecto, inaugurado oficialmente el 31 de octubre de 2023, aunque explicó que previamente ya venían desarrollando experiencias de formación junto a docentes y referentes educativos.
“Arrancamos con tres cursos: tornería, electricidad y autoelevadores. Hoy tenemos siete cursos funcionando, aulas del programa FINES y nuevas propuestas de formación”, indicó.
En este sentido, el dirigente destacó que el centro nació como una apuesta concreta del sindicato para generar herramientas de crecimiento laboral y educativo para los trabajadores y trabajadoras, tanto de YPF como de empresas vinculadas al sector.
“Muchos compañeros pudieron terminar el secundario y hasta ingresar a trabajar en YPF gracias a esta formación”, remarcó.
Además de los cursos técnicos, el centro viene desarrollando charlas sobre seguridad industrial, derechos humanos, comunicación y memoria histórica. En los últimos días, por ejemplo, se realizaron actividades vinculadas a la causa Malvinas y encuentros organizados junto a organismos de derechos humanos.
“Queremos que el compañero no solo se capacite técnicamente, sino que también se forme como trabajador y como persona”, sostuvo Carrasco.
Uno de los aspectos más valorados es la posibilidad de que trabajadores que cumplían tareas básicas dentro de la refinería puedan acceder a nuevas oportunidades laborales tras capacitarse. Ello permitió que «compañeros pasaran de tareas de limpieza o corte de pasto a sectores de electricidad, instrumentos o mecánica”.
El crecimiento del centro también se refleja en la infraestructura. El sindicato recuperó un edificio histórico para las aulas y recientemente incorporó un galpón para prácticas de soldadura y otros talleres. Además, adquirieron una vivienda frente al predio para ampliar las actividades.
“Tenemos muchos proyectos. Lo importante es que el barrio volvió a tener vida y movimiento”, destacó Carrasco.
Actualmente, las inscripciones tienen una demanda muy alta y muchas veces deben cerrarse rápidamente por la cantidad de interesados.
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