A más de un mes de la muerte de Erika Yamila Valdéz, la oficial de policía de 42 años fallecida el pasado 9 de abril en un puesto de vigilancia de Berisso, su familia continúa reclamando que la causa sea investigada en profundidad y cuestiona las demoras e inconsistencias que rodean el expediente judicial.
En diálogo con Frecuencia Camalote, Jonathan Valdéz, hermano de la víctima, aseguró que aún existen “muchas dudas” sobre lo ocurrido y manifestó su preocupación por las pericias pendientes y los plazos fijados por la Justicia.
“Nos dieron fecha para las pericias del teléfono recién para el 10 de noviembre. Es muchísimo tiempo”, señaló. Además, indicó que recién el 10 de junio se realizarán estudios para determinar si Erika tenía restos de pólvora en sus manos.
Según relató Jonathan, el día del hecho había compartido la mañana con su hermana en la casa familiar antes de que ella se dirigiera a trabajar. Horas más tarde recibió un llamado que lo alertó sobre la situación y, al llegar al hospital, un efectivo policial le informó que Erika “se había querido suicidar con un disparo en el abdomen”.
Sin embargo, con el correr de las horas comenzaron a aparecer elementos que sembraron dudas en la familia. Entre ellos, el testimonio de una mujer que habría encontrado a Erika herida en el puesto de vigilancia.
“Según la testigo, lo primero que dijo mi hermana fue: ‘Me dispararon’”, contó Jonathan. También sostuvo que la mujer aseguró no haber visto ninguna carta en el lugar, pese a que posteriormente apareció un supuesto escrito de despedida.
Otro de los puntos cuestionados por la familia es la preservación de la escena y la falta de registros fílmicos en la zona: “No hay cámaras en el lugar; hay una enfrente, que pertenece a YPF, pero todavía no sabemos si van a entregar las imágenes”.
Por estos motivos, la familia decidió hacer público el caso. “No íbamos a salir a hablar hasta tener algo concreto, pero cuando nos dieron fecha para noviembre entendimos que no podíamos esperar tanto”, expresó.
La familia cuenta actualmente con asesoramiento legal y busca que la investigación avance para esclarecer qué ocurrió realmente aquella madrugada en Berisso.
“Todos los que la conocían dicen que ella no era capaz de hacer algo así. Queremos saber la verdad”, concluyó su hermano.
Escuchá la nota completa en: