La muerte de Carlos “Indio” Solari sigue generando profundas emociones en miles de seguidores que durante décadas encontraron en su obra una forma de interpretar la realidad, de construir identidad y hasta de atravesar momentos difíciles de la vida. En ese marco, el profesor, magíster y doctorando en Comunicación Social, Daniel Zambaglione, compartió una sentida reflexión sobre lo vivido durante los homenajes realizados en La Plata y distintos puntos del país.
Definiéndose como “negro, peronista, tripero y ricotero”, Zambaglione describió una sensación difícil de traducir en palabras: “Hay un vacío, una nostalgia muy extraña, pero también una alegría al ver a tanta gente unida. Lo que ocurrió estos días no pareció una despedida, pareció un encuentro”.
Al igual que una gran masa de platenses, decidió acercarse al homenaje realizado en la esquina de 7 y 50, uno de los lugares emblemáticos para la historia ricotera en La Plata. Allí encontró algo muy distinto a lo que imaginaba. “Tenía miedo de encontrar una falsa fiesta que ocultara el dolor. Pero no fue así. Fue un encuentro profundamente ricotero, con gente de distintas generaciones abrazándose, recordando historias y compartiendo emociones. Había personas de mi edad y también muchos jóvenes. Eso me llenó de esperanza”, sostuvo.
Durante la charla con «Frecuencia Camalote», destacó la dimensión cultural y política de la figura del Indio Solari, a quien definió como un intelectual comprometido con su tiempo y con los sectores populares.
“No era un intelectual de escritorio, era alguien sensible a la realidad de su pueblo, un artista que podía leer lo que estaba pasando y también intervenir sobre esa realidad. No se limitaba a observar, afectaba el mundo que lo rodeaba”, señaló.
Para el docente, una de las claves de la trascendencia del exlíder de «Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota» fue haber logrado unir expresiones artísticas complejas con experiencias cotidianas de miles de personas.
“Pudo sintetizar el arte más experimental con la vida concreta del barrio, de los trabajadores, de quienes atraviesan dificultades. Por eso tanta gente dice que el Indio le salvó la vida. No son frases hechas. Son testimonios reales de personas que encontraron en sus canciones compañía, refugio o una forma de entender lo que les pasaba”, afirmó.
Zambaglione también remarcó que la enorme convocatoria registrada durante los homenajes demuestra la vigencia de una figura que trascendió ampliamente el ámbito musical. “Lo que ocurrió estos días fue una demostración de amor popular. No fue solamente el recuerdo de un músico. Fue una comunidad reuniéndose alrededor de valores, de memorias compartidas y de una forma de entender la vida”, expresó.
Finalmente, desde su condición de hincha de Gimnasia y Esgrima La Plata, reconoció la emoción particular que siempre le generaron las referencias y muestras de cariño que el Indio tuvo hacia el club platense.
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