Antes de despedir el programa del viernes, la columna de María Casalla propuso una reflexión atravesada por la filosofía, el arte y la cultura popular a partir de los 15 días de la muerte del Indio Solari. Lejos de un repaso biográfico, la propuesta fue pensar el legado del músico como un fenómeno que excede lo artístico y se instala como un hecho cultural y político de enorme trascendencia.
Tomando conceptos del filósofo francés Alain Badiou, Casalla definió al Indio como un “acontecimiento”, una irrupción que rompe con el orden establecido y deja una marca imposible de explicar únicamente por lo que ocurrió antes o después. En ese sentido, sostuvo que la historia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota transformó la cultura popular argentina desde una identidad construida por fuera de las lógicas del mercado y de los circuitos tradicionales de la industria musical.
La columna también puso el foco en la multitudinaria despedida que acompañó al artista. Para Casalla, esa movilización fue mucho más que un homenaje: representó una comunidad que eligió volver a encontrarse físicamente, poniendo el cuerpo en un tiempo marcado por la virtualidad y el aislamiento. “El arte ofreció un lugar de pertenencia y de refugio cuando otros espacios de representación comenzaron a perder fuerza”, sintetizó.
En diálogo con Gabriela Wahnon, ambas coincidieron en que las imágenes de miles de personas haciendo largas filas bajo la lluvia y el frío para despedir al Indio reflejaron el profundo vínculo afectivo que construyó con varias generaciones. La conductora reconoció que los testimonios escuchados durante aquellos días repetían una idea común y era que «el Indio había sido un refugio para miles de personas».
Casalla también destacó el valor de la poesía como herramienta para “abrir otra mirada sobre la realidad”, alejándose de la lógica del cálculo y de los algoritmos que dominan la comunicación actual. En ese sentido, consideró que la obra del músico permitió traducir emociones, miedos y esperanzas que muchas veces resultan difíciles de expresar.
Sobre el cierre, compartió un fragmento del escritor Marcelo Figueras, biógrafo del Indio Solari, quien definió al artista como alguien que eligió utilizar su talento no para acumular poder, sino para crear canciones que acompañaran a la gente. Una idea que resumió el espíritu de toda la columna fue el legado del Indio permanece vivo en una obra que sigue generando belleza, identidad y comunidad.
Escuchá la columna en: