La Plata, Berisso y Ensenada atraviesan una nueva jornada marcada por la escasez de GNC, una situación que afecta de lleno a quienes dependen de sus vehículos para trabajar. Taxistas, fleteros, remiseros y conductores de aplicaciones denuncian largas filas en las estaciones de servicio, demoras de varias horas y mayores costos para poder seguir trabajando.
Uno de los testimonios es el de Gustavo, taxista platense con más de 30 años de experiencia en el rubro, quien describió el impacto que genera la falta de gas en su actividad diaria.
“Lo peor es el tiempo que perdés. Vas de una estación a otra, llegás y por ahí te dicen que ya no hay más gas. Perder tiempo acá es perder plata”, sostuvo.
Según contó, en algunos puntos de la ciudad las filas llegaron a ocupar entre siete y ocho cuadras, obligando a muchos trabajadores a esperar durante horas sin la certeza de poder cargar combustible.
Ante ese panorama, muchos optan por utilizar nafta para continuar trabajando, aunque el costo se multiplica.
“Con GNC gasto unos 10 mil pesos por día. Si tengo que salir con nafta gasto cerca de 25 mil”, explicó, al tiempo que remarcó que esa diferencia termina afectando directamente el ingreso familiar.
El taxista también indicó que la actividad viene resentida desde hace tiempo y que hoy la cantidad de viajes está muy por debajo de años anteriores.
Fleteros: “Sin trabajo y sin gas”
La misma preocupación expresó Pablo, fletero de la ciudad de La Plata, quien relató que para conseguir GNC debió dejar su camioneta haciendo fila durante la noche y regresar de madrugada para finalmente cargar combustible.
“Fui a las diez de la noche, dejé la camioneta y volví a las tres de la mañana. Recién pude cargar cuando abrió la estación a las siete”, contó.
El trabajador aseguró que el sector atraviesa una fuerte caída de la actividad y que la falta de GNC agrava aún más la situación, y afirmó que “no hay trabajo y encima nos cortan el gas. Nosotros vivimos del día a día. Si no salimos a trabajar, no comemos”.
Además, dijo que muchos fleteros deben afrontar elevados costos de mantenimiento, seguros, verificaciones técnicas y habilitaciones, por lo que cualquier incremento en el gasto de combustible impacta de manera inmediata sobre la rentabilidad.
Durante la jornada, representantes de distintos sectores mantuvieron contactos con funcionarios municipales para trasladar la preocupación y solicitar gestiones ante los organismos correspondientes con el objetivo de normalizar el suministro.
Los trabajadores coincidieron en la necesidad de encontrar una solución definitiva y reclamaron mayor previsión para evitar que se repitan situaciones como la actual.