La clasificación de la Selección Argentina a las semifinales del Mundial volvió a instalar el debate sobre el nivel futbolístico del equipo. Si bien el conjunto de Lionel Scaloni no exhibe el brillo que mostró en Qatar 2022, los resultados siguen acompañando y lo mantienen entre los cuatro mejores seleccionados del planeta.
Durante el análisis del encuentro frente a Suiza, el comentarista deportivo Marcelo Vicente destacó que el mérito del equipo argentino debe medirse también por el contexto. “De 206 selecciones que iniciaron el camino mundialista, Argentina volvió a quedar entre las cuatro mejores. Eso es tremendo y habla de la vigencia del campeón del mundo”, remarcó.
No obstante, coincidió con la autocrítica realizada por el propio Scaloni tras el partido. “Sufrimos, la suerte estuvo de nuestro lado y tenemos que mejorar”, recordó, señalando que el entrenador reconoció las dificultades que tuvo el equipo para romper el bloque defensivo planteado por los suizos. La apertura del marcador llegó a partir de una jugada preparada de pelota detenida, una acción trabajada durante los entrenamientos que tuvo su premio con el gol de Alexis Mac Allister.
El análisis también puso el foco en algunos rendimientos individuales. Leandro Paredes fue observado como una de las figuras del equipo, mientras que Julián Álvarez “volvió a parecerse al delantero de Qatar”. En cambio, Rodrigo De Paul y Enzo Fernández evidenciaron el desgaste físico acumulado tras una larga temporada en Europa, una situación que, según Marcelo, afecta a la mayoría de las selecciones que disputan este Mundial.
En el aspecto defensivo, Argentina volvió a sufrir por los laterales. La espalda de Nahuel Molina fue uno de los sectores que Suiza explotó con mayor frecuencia, obligando a Cristian “Cuti” Romero a desacomodarse para cubrir espacios. A eso se sumó la dificultad para ganar las segundas pelotas y sostener la intensidad cuando el rival adelantó sus líneas, hasta llegar al empate parcial que, según coincidieron en la charla, “se veía venir”.
Pese a esas complicaciones, el equipo volvió a mostrar una característica que ya parece convertirse en sello propio, con la capacidad de reaccionar en los momentos límite. “Cuando Argentina necesita ir a buscar el partido, encuentra la forma de hacerlo. Tiene convicción y un plus competitivo que otros equipos no muestran”, sostuvo Vicente, quien también defendió la actuación de Emiliano “Dibu” Martínez y descartó responsabilidades en el gol recibido.
De cara a la semifinal frente a Inglaterra, el análisis trascendió lo estrictamente futbolístico, porque reconoció que, para los argentinos, el enfrentamiento inevitablemente remite a la Guerra de Malvinas y al histórico duelo del Mundial de 1986. “El fútbol no es política, pero cuando aparece Inglaterra lo primero que piensa cualquier argentino es Malvinas”, expresó. En ese sentido, deseó que el equipo “juegue también por los pibes de Malvinas”, en un partido que, además del valor deportivo, tendrá una fuerte carga simbólica para todo el país.
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