Con el cierre del Mundial y el final de la participación de la Selección Argentina, el foco político volvió a ocupar el centro de la agenda. En el inicio de la semana, Gaston Garriga planteó que el campeonato funcionó como una pausa en medio de la crisis cotidiana y que, una vez terminado, comenzaron a acelerarse nuevamente los tiempos de la política.
En ese marco, cuestionó la actitud del presidente Javier Milei durante la competencia y dijo que su intento de apropiarse del clima generado por la Selección no tuvo el efecto esperado. También interpretó que el final del torneo dejó expuestas las dificultades del Gobierno para recuperar la iniciativa política.
Respecto del desempeño del seleccionado, destacó el recorrido del equipo dirigido por Lionel Scaloni y, especialmente, el desgaste físico con el que llegó a la final. Se mencionaron las lesiones sufridas por varios jugadores, entre ellos los dos marcadores centrales.
En ese sentido, valoró la entrega del equipo más allá del resultado deportivo y consideró que la campaña dejó una imagen de compromiso y dignidad. También hubo referencias a la ausencia de Lionel Messi en el regreso al país, una decisión que generó sorpresa entre algunos hinchas, aunque se entendió que responde a cuestiones personales y al momento de su carrera.
También anticipó que las próximas semanas estarán marcadas por el debate legislativo, especialmente por el tratamiento previsto para el 6 de agosto de la denominada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, iniciativa que promete convertirse en uno de los principales ejes de discusión.