El sociólogo, antropólogo e investigador del CONICET Pablo Semán dialogó con Frecuencia Camalote sobre la situación política y social del país, el gobierno de Javier Milei y los desafíos que enfrenta la oposición.
Semán explicó que el triunfo de Milei fue producto de un proceso de largo plazo, marcado por el hartazgo de una parte importante de la sociedad con el Estado, la política tradicional y la regulación económica.
No obstante, sostuvo que el escenario actual cambió y que el sentimiento predominante es el escepticismo, porque “lo que sucede con el gobierno es muy malo y la oposición no tiene capacidad de promesa”.
En ese sentido, consideró que la oposición aún no logró construir una alternativa programática ni renovar figuras capaces de representar a quienes hoy están desencantados con la política.
Respecto de las juventudes, señaló que continúan siendo uno de los sectores más afectados por la incertidumbre, ya que muchos jóvenes perciben que estudiar o trabajar ya no garantiza un futuro mejor, lo que genera una profunda desazón.
“Los caminos tradicionales del progreso aparecen prácticamente cerrados”, sostuvo, y advirtió que ese malestar tampoco encuentra una expresión política clara.
Consultado sobre la política internacional, Semán definió a Milei como una figura singular dentro de las derechas globales, aunque indicó que ese perfil disruptivo también comenzó a encontrar límites en algunos escenarios internacionales.
Sobre el rol de la Iglesia, marcó que mantiene presencia en sectores comunitarios pero que, al igual que otras instituciones, atraviesa un proceso de reconstrucción de su vínculo con la sociedad argentina.
Para el investigador, el principal desafío político sigue siendo ofrecer respuestas concretas a una ciudadanía que atraviesa un fuerte clima de incertidumbre y descreimiento.