Así lo planteó el analista político Gastón Garriga al referirse al Gobierno nacional que atraviesa una etapa de fuerte desgaste político, marcada por las internas, las derrotas legislativas y la dificultad para sostener simultáneamente los distintos objetivos que se había planteado para el segundo semestre.
Garriga dijo que el escenario interno pasó de las disputas entre distintos sectores del oficialismo a una dinámica de “todos contra todos”, con enfrentamientos que involucran incluso a Patricia Bullrich. De esta manera, el problema para el Gobierno es que la acumulación de conflictos comienza a consumir recursos políticos: “La nafta no le da para todo”.
A su vez, recordó que, al comienzo del año legislativo, Javier Milei había presentado al Congreso como “el más reformista de la historia”, pero consideró que ese objetivo quedó lejos de concretarse. Ahora, el oficialismo deberá definir prioridades para los pocos meses que quedan del período legislativo.
Entre los principales proyectos aparece la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, impulsada por Milei, pero Garriga señaló que el Gobierno también necesita concentrarse en el escenario electoral y, particularmente, en la discusión sobre las PASO. En ese sentido, consideró que la eliminación o suspensión de las primarias resulta estratégica para el oficialismo de cara a las elecciones.
También analizó la relación entre el Gobierno y el sector industrial a partir de las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien había cuestionado duramente a empresarios del sector. En este punto vinculó esa situación con la posterior liberación de las importaciones de pisos y revestimientos cerámicos y advirtió sobre el impacto que puede tener la medida en la industria nacional y en toda la cadena productiva vinculada a la actividad minera e industrial de Olavarría, Azul y la región.
En ese contexto, puso bajo la lupa el rol de Martín Rapallini, expresidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires y empresario del sector cerámico, y planteó interrogantes sobre su relación con Paolo Rocca y el rumbo que está tomando el empresariado frente a las políticas económicas del Gobierno.
Para Garriga, otro de los grandes temas de la semana será la publicación del índice de inflación de julio. Sin embargo, consideró que una eventual desaceleración del índice ya no alcanza para mejorar la percepción social sobre la situación económica. Como ejemplo, contó que durante el fin de semana visitó un club del trueque en Pilar y encontró a trabajadores y pequeños comerciantes que habían perdido buena parte de sus ingresos. Mencionó el caso de un peluquero que intercambiaba sus servicios por alimentos y describió al Parque Industrial de Pilar como un espacio profundamente afectado por la caída de la actividad.
Finalmente, la conversación abordó la situación de Manuel Adorni, luego de que trascendiera un requerimiento de la Justicia para que explique presuntas inconsistencias vinculadas con sus declaraciones patrimoniales y movimientos de dinero. Garriga se mostró sorprendido por el momento en que aparece la noticia y planteó si su difusión, pocas horas después de la derrota legislativa del Gobierno, constituye una coincidencia o forma parte de una nueva disputa dentro del oficialismo.