El endeudamiento de los hogares argentinos alcanzó niveles récord y ya afecta a alrededor de 7 millones de familias que recurren a bancos, billeteras virtuales, entidades crediticias y, en algunos casos, prestamistas informales para afrontar los gastos cotidianos.
Natalia D’Alessandro, abogada e integrante del Movimiento de Familias Endeudadas, explicó que la organización surgió para abordar la problemática desde una perspectiva colectiva y brindar herramientas legales frente a situaciones que se multiplican en todo el país.
D’Alessandro remarcó que no todos los casos son iguales, porque existen familias endeudadas con bancos y billeteras virtuales, personas que recurren a créditos informales en los barrios y hogares que utilizan préstamos para poder pagar alimentos, alquileres, servicios y otros gastos básicos. También mencionó casos vinculados con el débito automático de cuotas sobre los salarios y situaciones de endeudamiento relacionadas con plataformas de juego.
Desde el movimiento dicen que el endeudamiento no debe ser entendido como un problema individual ni como consecuencia de una supuesta incapacidad de las familias para administrar sus ingresos. “La gente se está endeudando para poder vivir”, señaló D’Alessandro, quien planteó la necesidad de abordar la problemática de manera colectiva.
En ese sentido, la organización comenzó a realizar asesorías jurídicas gratuitas, actividades de visibilización y relevamientos para conocer las distintas formas de endeudamiento. La intención, explicó, es reunir casos similares para impulsar estrategias jurídicas y políticas que permitan reclamar respuestas colectivas.
La abogada también destacó la importancia de superar la culpa y la vergüenza que muchas personas sienten por estar endeudadas. Consideró que reconocer que se trata de una problemática extendida permite comprender que no es una situación excepcional ni exclusivamente individual, sino que está relacionada con las condiciones económicas que atraviesan a millones de hogares.
El Movimiento de Familias Endeudadas busca además federalizar su organización y ya mantiene contactos con personas de distintas provincias. A través de sus redes sociales dispone de un formulario para que las familias puedan informar su situación y sumarse al relevamiento.