Vecinos de la zona de 170 y 31, de Berisso, manifestaron su preocupación por el estado de abandono de un predio ubicado dentro de las instalaciones de la Escuela N° 4 y reclamaron la intervención de las autoridades municipales ante una situación que, según denuncian, genera inseguridad y afecta especialmente a los niños y niñas del barrio.
El espacio había sido destinado a una obra que quedó inconclusa y, con el paso del tiempo, se transformó en un lugar abandonado. De acuerdo con el testimonio de los vecinos, actualmente el predio es utilizado como refugio por personas que ingresan durante la noche y permanecen allí.
“Esto es un jardín abandonado que está dentro del predio de la Escuela 4. La obra paró y todo quedó así, en un abandono total”, comentaron los vecinos, quienes aseguran haber encontrado colchones, frazadas y distintos elementos que, según su denuncia, serían utilizados para el consumo de drogas.
La falta de iluminación agrava el problema. El lugar permanece completamente oscuro durante la noche y no cuenta con condiciones de seguridad que permitan evitar el ingreso de personas ajenas al establecimiento.
La preocupación aumenta debido a la presencia de numerosos chicos en el barrio. Los rentistas advirtieron que el predio representa un espacio de riesgo y señalaron que temen que puedan producirse robos u otras situaciones de violencia o abuso.
“Hay muchos chicos y corren riesgo de ser abusados o les roban. Es un peligro, ya que tampoco hay luz y está en totalidad oscuro”, expresaron.
Frente a esta situación, los habitantes de la zona solicitaron que el municipio intervenga y evalúe distintas alternativas para impedir el acceso al predio. Entre las posibilidades planteadas aparecen el cerramiento con chapas o, directamente, la demolición de las estructuras abandonadas.
El reclamo no se limita al terreno ub’icado dentro de la Escuela N° 4. Enfrente existe además un terreno baldío que «presenta una situación similar. Allí también se habría producido el ingreso de personas que utilizan el lugar para permanecer y dormir.
“Son lugares que están abandonados y son habitados por desconocidos y duermen en el mismo lugar”, indicaron, y reclamaron que los propietarios responsables también se hagan cargo del cerramiento y mantenimiento del terreno.
Por ese motivo, pidieron que las autoridades correspondientes intervengan de manera urgente para recuperar los terrenos, garantizar su cierre y evitar que continúen convirtiéndose en puntos de riesgo para quienes viven en el barrio.