El endeudamiento de las familias se profundiza y las billeteras virtuales concentran cada vez más morosos

583677.jpg

El endeudamiento de los hogares volvió a quedar en el centro del debate económico. Mientras el Gobierno nacional relativiza el deterioro de la situación financiera de las familias, distintos indicadores muestran un fuerte crecimiento de la cantidad de personas que tienen dificultades para afrontar sus deudas, especialmente aquellas contraídas a través de billeteras virtuales.

El economista Martín Sotiru analizó un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y señaló que la cantidad de personas con deudas pasó de unos 19 millones en febrero de 2024 a casi 21 millones en la actualidad. Pero el dato que más preocupa es el crecimiento de los morosos: de aproximadamente 3,3 millones registrados en febrero de 2024 se pasó a cerca de 6 millones.

Según explicó, se considera morosa a una persona que ingresa en una situación irregular con su crédito y acumula más de 90 días sin realizar pagos. Es decir, no se trata de quienes simplemente se atrasaron con una cuota, sino de quienes llevan varios meses sin poder cumplir con sus obligaciones.

El crecimiento de la morosidad no se distribuye de manera uniforme. Mientras el endeudamiento de las familias con los bancos presenta niveles de irregularidad significativamente menores, el fenómeno adquiere otra dimensión en las billeteras virtuales. De acuerdo con el análisis presentado durante la entrevista, la irregularidad de los créditos vinculados a estas plataformas alcanza alrededor del 30%, frente a aproximadamente un 12% en el sistema bancario.

Sin embargo, la problemática no se limita a las billeteras virtuales. Según los datos mencionados por Sotiru, la irregularidad en las tarjetas de crédito pasó de alrededor del 1,6% al 13% en un período cercano a los dos años.

En los préstamos personales, en tanto, el indicador habría pasado del 3,3% al 15,9% durante el mismo período. Estos números permiten observar que el deterioro de la capacidad de pago atraviesa distintas formas de financiamiento.

El analista vinculó esta situación con un escenario más amplio de pérdida de ingresos y deterioro del mercado laboral. En ese sentido, sostuvo que el problema no puede analizarse únicamente desde la inflación, sino también desde la pérdida de fuentes de trabajo y la caída de los salarios de quienes pasan de empleos registrados a actividades de menor estabilidad y remuneración.

Uno de los ejemplos mencionados fue el desplazamiento de trabajadores desde actividades industriales hacia empleos vinculados con plataformas como Uber, DiDi o Cabify. “Hay una caída de tu salario abismal”, planteó Sotiru al analizar ese proceso.