Hablar de la muerte para dejar de verla como un tabú

Captura de pantalla 2026-08-25 a la(s) 15.00.16

Hablar de la muerte continúa siendo difícil para buena parte de la sociedad argentina. El temor, el desconocimiento y la idea de que mencionarla puede “atraerla” funcionan todavía como obstáculos para abordar una cuestión que, paradójicamente, constituye una de las pocas certezas de la vida. Frente a ese escenario nació Ante Mort, un proyecto impulsado por las comunicadoras Caro Zakrajsek y Luciana Flamini que busca poner el tema en conversación.

“Traerla al diálogo no significa atraerla”, comentó Zakrajsek en entrevista con Frecuencia Camalote, incluso hablar de la muerte puede «resultar aliviante». Según el estudio de su autoría, Los argentinos y la muerte, la sociedad no está atravesada por una única postura; mientras cada vez más personas se animan a hablar del tema, otras permanecen completamente alejadas de cualquier conversación relacionada con la muerte. “Más que venciendo, creo que se está polarizando”, señaló.

Uno de los datos relevados indica que una de cada cuatro personas todavía no quiere hablar de ello en absoluto. El estudio también encontró diferencias entre varones y mujeres; las mujeres manifiestan hablar más sobre la muerte que los hombres. Sin embargo, cuando se pasa del diálogo a la planificación concreta, el panorama cambia. Apenas el 28% de las personas afirma que alguien de su hogar o ellas mismas tienen algún tipo de planificación sobre el final de la vida.

Esa planificación, además, suele mantenerse en un terreno informal. Conversaciones con hijos o familiares sobre qué hacer llegado determinado momento aparecen como una de las formas más frecuentes de anticipar decisiones, aunque no necesariamente quedan registradas. Para la autora, allí radica una de las dificultades: “Hablar es una cosa, pero planificar concretamente, dejar en papel cosas concretas, es otra”.

El estudio también puso el foco en los ritos funerarios y contra algunas ideas instaladas son los grupos más jóvenes quienes consideran con mayor frecuencia que resulta importante contar con un espacio de despedida. A medida que aumenta la edad, esa valoración disminuye. Al mismo tiempo, la tendencia general apunta hacia ceremonias cada vez más breves y automatizadas, vinculadas tanto con los costos como con el ritmo acelerado de la vida cotidiana.

La disposición del cuerpo también mostró diferencias generacionales. Si bien la cremación constituye actualmente la principal forma de disposición de cuerpos en Argentina y es elegida por casi la mitad de las personas consultadas, entre los jóvenes de 16 a 24 años aparecen con mayor fuerza opciones tradicionales como el entierro. En ese grupo también es frecuente responder que nunca se pensó sobre el tema, algo que Zakrajsek consideró lógico por la distancia que sienten respecto del final de la vida.

Ante Mort busca ampliar esa conversación a través de un podcast y contenidos audiovisuales disponibles en Spotify y YouTube. Cada episodio aborda la muerte desde una perspectiva diferente: medicina, filosofía, arte, nuevas tecnologías, planificación y cultura, entre otras. “Hablar de la muerte es hablar de un montón de cosas”, explicó, y planteó que “Todo puede estar atravesado por la muerte, así como la vida misma puede estar atravesada por todo”.

La experiencia, lejos de generar una mirada más oscura sobre la existencia, produjo en sus creadoras un efecto diferente. “Lo que termina pasando, y es creo lo que nos pasa a nosotras al estar tan en contacto, es mucha apreciación por la vida”, sostuvo. Para ella, acercarse a la muerte desde la comunicación, la investigación y el diálogo permite reconocer también el valor de aquello que ocurre mientras la vida continúa: “Yo sé que nunca voy a llegar a una conclusión hasta que cierre los ojos”. En Instagram, el proyecto se encuentra como @ante.mort, donde también se puede acceder al estudio Los argentinos y la muerte y a sus diferentes contenidos.