La Cámara de Diputados bonaerense aprobó un proyecto de ley destinado a prevenir y abordar situaciones de violencia digital que afectan especialmente a niños, niñas y adolescentes. La iniciativa, conocida como Ley Ema, busca incorporar herramientas de ciudadanía digital al sistema educativo provincial y establecer protocolos para actuar frente a casos de ciberacoso, grooming y difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
El proyecto lleva el nombre de Ema Bondaruk, una adolescente que en agosto de 2024 murió luego de atravesar una situación de violencia digital vinculada con la difusión de imágenes íntimas sin su consentimiento. Su familia impulsó desde entonces distintas acciones para transformar esa experiencia en políticas públicas de prevención y acompañamiento.
Durante la última sesión de la Cámara baja, la madre de Ema, Laura Sánchez, estuvo presente en los palcos y destacó el trabajo colectivo que permitió avanzar con la iniciativa. “Por más que una ley se apruebe, si no la militamos y no la llevamos al territorio, las leyes no se efectivizan”, sostuvo.
La propuesta plantea que la ciudadanía digital, la privacidad y el consentimiento formen parte de los contenidos educativos y que las escuelas cuenten con herramientas específicas para intervenir frente a situaciones de violencia digital. También contempla capacitación para docentes y equipos directivos, protocolos de actuación y mecanismos destinados a evitar la revictimización de los estudiantes afectados.
La iniciativa adquiere especial relevancia frente a una realidad en la que las agresiones entre adolescentes ya no quedan limitadas al ámbito escolar. La difusión de imágenes sin consentimiento, el grooming, el ciberacoso y el uso de herramientas de inteligencia artificial para generar imágenes falsas constituyen nuevas formas de violencia que requieren respuestas institucionales.
En ese sentido, la periodista Gabriela Edith Lorenzo explicó en Frecuencia Camalote que uno de los principales objetivos del proyecto es que las instituciones educativas puedan contar con herramientas para afrontar una problemática que cambia al ritmo de las tecnologías.
La discusión también puso el foco en las responsabilidades compartidas entre las familias, las instituciones educativas y el Estado. La madre de Ema cuestionó la falta de acompañamiento que recibió la familia por parte de la escuela a la que asistía su hija y planteó la necesidad de construir una respuesta integral frente a este tipo de situaciones.
“Nosotros no pensamos que la escuela sea responsable, pensamos que hay una responsabilidad solidaria que hace al establecimiento educativo, a las familias y al Estado”, planteó Sánchez.
La Ley Ema deberá ahora ser tratada por el Senado bonaerense para completar su recorrido legislativo. De aprobarse, la Provincia contará con un marco específico para fortalecer la prevención, la formación y la intervención frente a las distintas expresiones de violencia digital que atraviesan a niños, niñas y adolescentes.