El analista político Gastón Garriga analizó en Frecuencia Camalote el reciente giro del gobierno de Javier Milei respecto de la cuestión Malvinas y consideró que el anuncio tuvo como principal objetivo recuperar iniciativa política frente a un escenario interno adverso. “Hay una sensación” de que se trató de una estrategia discursivo.
En ese sentido, Garriga puso el foco en la ausencia de una queja formal contra los gobiernos de Chile e Israel, pese a los anuncios realizados días atrás. Para el analista, la falta de avances concretos podría terminar exponiendo al Gobierno y generando un costo político. “Es todo humo para la gilada”, afirmó al cuestionar la distancia entre el discurso oficial y las medidas efectivamente adoptadas.
También vinculó la discusión con la política energética y recordó las apariciones de Milei con un mameluco de YPF. Dicha imagen «podía resultar perjudicial para la posición argentina frente a los fondos que litigaban en Estados Unidos por la empresa petrolera».
Otro de los puntos analizados fue la relación entre el Gobierno nacional y empresas vinculadas con la explotación petrolera en las Islas Malvinas, donde mencionó el caso de un consorcio integrado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas, y sostuvo que declaraciones realizadas por Milei respecto de la autodeterminación de los habitantes de las islas podrían haber contribuido a reducir la percepción de riesgo político para esas compañías.
De esta manera, el argumento oficial de que se trata de “un asunto entre privados” pierde fuerza frente a la existencia de vínculos entre empresas y funcionarios.
En el plano interno, Garriga utilizó una particular comparación para describir la situación del Gobierno: recordó que su primer automóvil, un Renault 6, necesitaba cada vez más aceite hasta llegar a consumir más lubricante que combustible. “La cadena nacional de la semana pasada es una especie de Bardahl”, explicó, aunque advirtió que cuando un gobierno enfrenta problemas en distintos frentes, el efecto de estas maniobras dura cada vez menos.