Alumni cerró su participación en el Torneo Promocional Amateur de AFA y, pese a no haber alcanzado la clasificación al reducido, el balance dejó sensaciones positivas. Gabriel Ferretti, entrenador del equipo, destacó la experiencia vivida durante los cuatro meses de competencia y valoró especialmente el crecimiento de un plantel que debió afrontar numerosas dificultades.
“Fue todo tan rápido, parece que hubiese durado un año y medio y fueron cuatro meses”, señaló Ferretti, quien remarcó la intensidad con la que se desarrolló el certamen. En ese sentido, recordó que durante el primer mes y medio las lluvias dificultaron seriamente los entrenamientos y obligaron al equipo a utilizar espacios alternativos, como la cancha de fútbol 5 del club.
El técnico también resaltó el esfuerzo de los futbolistas y explicó que varios jugadores que habían dejado de competir fueron convocados nuevamente para afrontar el torneo. “Hay muchos chicos a los que se les había cerrado la puerta y ahora se dieron cuenta de que están para competir y jugar en cualquier categoría del ascenso del fútbol argentino”, sostuvo.
Uno de los principales desafíos, según Ferretti, fue competir contra instituciones con estructuras más profesionalizadas. La diferencia, explicó, se hizo especialmente evidente en el aspecto físico. “El gimnasio hoy tiene que ir a la par del entrenamiento. Si no tenés eso, se nota en los choques, en las pelotas divididas y en el uno contra uno”, afirmó.
Entre los partidos que más lamentó mencionó la derrota ante Barranca, luego de que Alumni comenzara ganando y jugara durante una hora con un futbolista menos. También mencionó actuaciones como el triunfo 1-0 frente a Casuri y Belarrea y la contundente victoria 6-2 ante EISA. Sin embargo, esos puntos perdidos terminaron siendo determinantes en la pelea por la clasificación.
De cara al futuro, Ferretti confirmó que la intención del club es que continúe al frente del equipo. “La idea es seguir mejorando, seguir profesionalizando”, indicó. La planificación para 2027 comenzará con una evaluación conjunta entre cuerpo técnico y dirigentes, con el objetivo de reducir errores y elevar la vara: “Tenemos que mejorar esto y pelear el campeonato y meternos entre los tres mejores”.
También puso en valor la aparición de jóvenes futbolistas, entre ellos un arquero de apenas 15 años que tuvo su debut en el torneo. Al mismo tiempo, Alumni deberá afrontar bajas importantes por cuestiones de edad, como las de Carlos Maciel, Lucas Peñalosa y “Chulito” Rigau, jugadores que ya no podrán participar por su categoría.
Finalmente, habló del vínculo personal con Alumni, club en el que vivió varios de los momentos más importantes de su trayectoria. “Cuando pierde Alumni es como un mazazo”, confesó, y aseguró que cada partido se vive de una manera diferente. “Se vive todo más Alumni que cuando te toca dirigir en otro lado”, resumió. Con el respaldo de su familia y la posibilidad de continuar en el proyecto, el entrenador ya mira hacia 2027 con la intención de convertir la experiencia adquirida en un nuevo desafío deportivo.