Inflación de agosto: el 1,7% oficial y el impacto que se siente en los bolsillos

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El INDEC informó que la inflación de agosto fue del 1,7%, uno de los registros mensuales más bajos de los últimos tiempos. Sin embargo, el dato general convive con aumentos superiores en varios rubros esenciales y con una evolución de las canastas básicas que vuelve a poner el foco sobre el poder adquisitivo de los hogares.

El analista de economía Martín Sotiru analizó el informe en diálogo con Aire de Ribera y puso el acento en la composición del índice. De los distintos rubros relevados, varios se ubicaron por encima del promedio: vivienda, agua, electricidad y gas aumentaron 2,8%; educación, 2,5%; salud, 2,4%; y comunicación, 2,3%.

“En nuestros bolsillos ese 2,8% yo te juro que nos pega fuerte”, señaló Sotiru al referirse al incremento de los servicios vinculados a la vivienda. También destacó que el rubro alimentos y bebidas, uno de los de mayor peso dentro del índice, se ubicó en torno al promedio general.

En el otro extremo, transporte registró una suba del 1,5%, mientras que el rubro prendas de vestir volvió a mostrar una variación negativa, con una caída del 0,6%. Para Sotiru, la lectura de estos números debe hacerse teniendo en cuenta la ponderación que cada categoría tiene dentro del índice general.

También mencionó que la inflación núcleo, que excluye principalmente los componentes regulados y estacionales, se ubicó en 1,8%, mientras que los precios estacionales registraron una baja del 0,9%. En ese sentido, consideró que la inflación se mantiene por debajo del 2%, aunque aclaró que esto no implica necesariamente una mejora inmediata en el consumo.

“Que baje la inflación no quiere decir que mejore el consumo”, explicó Sotiru. Para que los hogares recuperen poder adquisitivo «es necesario que los salarios crezcan por encima de la inflación acumulada». En los primeros ocho meses del año, la inflación acumuló alrededor de 21,3%, un nivel que, según sostuvo, no habría sido superado por la mayoría de los acuerdos salariales.

Otro dato que llamó especialmente la atención fue la evolución de las canastas básicas alimentaria y total, utilizadas por el INDEC para establecer las líneas de indigencia y pobreza. Ambas registraron en agosto un incremento del 2,6%, por encima del 1,7% de inflación general.

“Al sacar varios rubros de las canastas básicas, vemos que el impacto en los bolsillos está más cerca de este monto, probablemente, que del dato de inflación”, concluyó Sotiru. Así, detrás del número general aparece una realidad más heterogénea, donde los aumentos de alimentos y servicios esenciales continúan condicionando el consumo y el poder de compra de las familias.