La eliminación del régimen de zona fría y el debate por la política energética quedaron en el centro del análisis de Gastón Garriga en su columna en Frecuencia Camalote. El periodista se refirió a la sesión del Senado y vinculó la discusión con el esquema de subsidios, el costo de las facturas y el destino de la producción de gas argentina.
Planteó que la modificación del régimen tiene, a su entender, un objetivo fiscal para reducir el gasto del Estado nacional en subsidios. Pero señaló que existe otra consecuencia posible: “Si la factura salta, el consumo baja y, si el consumo baja, hay más volumen de gas para exportar”. Desde esa perspectiva, la medida profundizaría un modelo basado en la exportación de recursos energéticos.
El periodista también cuestionó el acuerdo político que permitiría avanzar con modificaciones sobre el régimen de zona fría a cambio de beneficios para provincias del norte que registran un alto consumo de electricidad durante los meses de verano. “Es confabulémonos para perjudicar a otros compatriotas”, resumió al analizar esa lógica.
En paralelo, se refirió al escenario económico y dijo que el crecimiento de las exportaciones de hidrocarburos no necesariamente se traduce, según su interpretación, en una mejora de las condiciones de vida de la población. En ese sentido, contrapuso el ingreso de divisas con el impacto que podría tener un aumento de los costos energéticos sobre el conjunto de la economía.
La columna también tuvo un espacio para analizar la actividad internacional del gobernador bonaerense Axel Kicillof y su enfrentamiento político con el Gobierno nacional. Garriga destacó la reunión del mandatario provincial con inversores y tenedores de bonos de la Provincia, y señaló que Buenos Aires viene cumpliendo con el cronograma de pagos de la deuda reestructurada en 2020.
Otro de los temas abordados fue la situación del sector de discapacidad y la próxima visita del papa León XIV al país. Remarcó el esfuerzo que realizan instituciones como el Cotolengo Don Orione para sostener su actividad mediante donaciones, colaboraciones y otras fuentes de financiamiento, y puso el foco en el desgaste que implica mantener ese funcionamiento en un contexto económico adverso.
El cierre volvió sobre la cuestión energética, el debate por la zona fría con el aumento de los saldos exportables de gas y con el precio de los combustibles en Europa. En ese marco, advirtió sobre el impacto que un incremento significativo de los costos del gasoil podría tener sobre el transporte y, por extensión, sobre los precios de productos básicos.