La comunidad educativa de Ensenada atraviesa un nuevo conflicto a raíz de un episodio de violencia ocurrido en la Escuela Primaria Nº 13 del barrio Mosconi. Según relató Facundo Gasparini, integrante de la lista Multicolor, un grupo de familiares se presentó en el establecimiento para increpar a un docente y la situación derivó en agresiones contra integrantes del equipo directivo y otros trabajadores de la institución.
El docente señaló que, de acuerdo con la información reunida hasta el momento, el episodio no habría terminado dentro de la escuela. Posteriormente algunas personas se habrían dirigido hasta el domicilio del docente, donde se produjeron daños e intentos de ingreso a la vivienda. “Es una cosa muy compleja, muy preocupante”, sostuvo.
A raíz de lo ocurrido, los docentes de Ensenada llevan adelante un paro distrital. La medida comenzó durante el miércoles y se extendió durante toda la jornada del jueves, con un alto nivel de adhesión en los distintos niveles educativos. Para este viernes, además, se convocó a una movilización que tendrá como punto de encuentro la Plaza Belgrano.
Gasparini remarcó que el episodio de la Primaria 13 no constituye un hecho aislado. Recordó otros casos registrados recientemente en escuelas de Ensenada y señaló que situaciones similares también se produjeron en otros distritos bonaerenses. “Cuando un hecho se vuelve tan masivo, deja de ser un problema puntual y pasa a ser un problema político, un problema social”, afirmó.
En ese sentido, vinculó la escalada de violencia con un deterioro más amplio de los vínculos dentro de las comunidades educativas. También cuestionó la utilización de redes sociales y grupos de familias como espacios donde circulan acusaciones y versiones sin instancias institucionales previas. “Lo que sí hay es una cantidad muy grande de justicia por mano propia”, subrayó.
A su entender, el deterioro de las condiciones laborales, salariales y edilicias, junto con discursos que cuestionan el rol de los docentes, contribuye al desprestigio de la escuela pública y de quienes trabajan en ella.
Gasparini consideró que el paro constituye una respuesta inmediata frente a situaciones de extrema gravedad, pero advirtió que por sí solo no alcanza para resolver el problema. “Necesitamos volver a reunirnos en las escuelas y plantear cómo construir desde las escuelas, con acciones públicas, con las familias, con las comunidades educativas en su conjunto”, expresó.
Mientras continúa el conflicto en Ensenada, los docentes bonaerenses también enfrentan la falta de una instancia de negociación salarial. La reunión paritaria prevista para este viernes fue suspendida y no llegó a realizarse. Desde el sector reclaman que las autoridades educativas aborden de manera integral la violencia en las escuelas y generen herramientas institucionales para prevenir nuevos episodios.