Un nuevo comedor universitario busca acercar la comida y sostener la permanencia estudiantil

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La Universidad Nacional de La Plata avanza con el traslado de una de las sedes del Comedor Universitario hacia un nuevo espacio ubicado en 8 entre 59 y 60. La modificación es especialmente valorada por estudiantes de las facultades de Trabajo Social y Artes, debido a la cercanía con ambas unidades académicas y a la amplia oferta de transporte público de la zona.

Ramiro Vega Raviña, estudiante de tercer año de la Licenciatura en Trabajo Social e integrante de la organización Ramón Carrillo, destacó que el cambio implica también que la UNLP pueda contar con una sede propia. “Una sede propia es un cambio enorme y un avance enorme para todos y todas en la universidad”, sostuvo.

El estudiante señaló que uno de los objetivos del movimiento estudiantil es que el nuevo espacio pueda funcionar tanto al mediodía como durante la noche. La posibilidad de incorporar un turno nocturno permitiría ampliar el acceso a la comida para quienes cursan o trabajan durante distintas franjas horarias.

A su vez, remarcó la importancia que tiene actualmente el comedor para quienes estudian en la universidad. Según explicó, una vianda cuesta alrededor de $2.800, mientras que el acceso a un reintegro del 40% mediante Cuenta DNI permite reducir aún más ese valor. También recordó que los estudiantes pueden solicitar una beca que cubra el costo total de la vianda.

“Es una política de permanencia recontra interesante y necesaria para nuestro claustro”, afirmó el estudiante, quien aseguró que cada vez más jóvenes necesitan recurrir no solamente al comedor, sino también a otras becas y mecanismos de asistencia para poder sostener sus estudios.

También se refirió al impacto de la situación económica sobre la vida cotidiana de los estudiantes. Contó que, además de estudiar, trabaja y que vive junto a su familia. “La plata no alcanza, los costos siguen aumentando día a día”, expresó, e indicó que determinados gastos pueden modificar el presupuesto familiar durante todo el mes.

El estudiante vinculó esa situación con las dificultades que atraviesan las universidades nacionales y defendió las distintas acciones impulsadas por el movimiento estudiantil para reclamar por el financiamiento universitario. “Hoy acceder a la universidad es proyectarte en la vida, proyectarte con un futuro profesional”, sostuvo.

El nuevo comedor se presenta así como una herramienta vinculada no solamente con la alimentación, sino también con la permanencia y el acceso efectivo a la educación superior. Para los estudiantes de la zona, la cercanía con las facultades y la posibilidad de ampliar los horarios de atención aparecen como dos de los principales cambios que esperan encontrar en la nueva sede.