Los trabajadores de aplicaciones se suman al pedido de «bajar la tensión»

Captura de pantalla 2026-09-28 a la(s) 12.36.02

Se reunirán este lunes a las 13.30 en el Colegio San Cayetano, ubicado en 44 entre 28 y 29, con un objetivo inmediato, bajar la conflictividad que durante las últimas semanas se trasladó a las calles de La Plata. Desde los distintos sectores coinciden en que los enfrentamientos entre trabajadores no constituyen una salida y reclaman que el Estado intervenga para ordenar la actividad.

Maximiliano Quiroz, referente del Sindicato de Choferes de Aplicación, confirmó su participación en el encuentro y destacó la necesidad de descomprimir una situación que, según describió, se había vuelto cada vez más difícil. “Tenemos que tratar que todos juntos lleguemos a regularizar como tiene que ser para que todos podamos laburar tranquilos”, sostuvo.

La convocatoria reunirá a representantes de distintas paradas de taxis, asociaciones del sector, trabajadores de remises, referentes de motos y grupos de conductores de aplicaciones. Quiroz estimó que son más de 10 mil los choferes que actualmente trabajan en las calles de la ciudad entre las distintas modalidades y explicó que fueron contactando a referentes de cada grupo para ampliar la convocatoria.

“El problema no es una guerra de pobre contra pobre”, remarcó Quiroz, al referirse a la disputa entre quienes trabajan con taxis, remises, autos y motos de aplicaciones. Para el dirigente, la situación económica general atraviesa a todos los sectores y profundiza la competencia por los viajes. “Estamos mal todos. Está mal la economía del país”, planteó.

El encuentro también tendrá como destinatario al Estado municipal. Además de intentar establecer pautas de convivencia entre los trabajadores, la intención es mostrarle al municipio que existe una cantidad importante de conductores dispuestos a sentarse a discutir una salida conjunta. “La idea es bajarlo no tanto para nosotros, los choferes, sino también para el Estado, que se dé cuenta de que hay que trabajar”, señaló.

En ese sentido, el referente recordó que los trabajadores ya habían mantenido una reunión con funcionarios municipales el 27 de mayo y que, según su relato, se había acordado retomar el diálogo quince días después, algo que finalmente no ocurrió. Ahora esperan que el nuevo escenario permita reabrir esa instancia y avanzar sobre una regulación para el transporte de pasajeros.

La discusión de fondo excede, de todos modos, el conflicto cotidiano entre conductores. Los trabajadores reclaman una normativa que establezca reglas claras para las distintas modalidades de transporte y que contemple las condiciones laborales de quienes viven de esa actividad. El desafío será encontrar un esquema que permita ordenar el funcionamiento de taxis, remises y aplicaciones sin trasladar las diferencias regulatorias a enfrentamientos en la vía pública.