El resultado de la primera vuelta electoral en Brasil abrió un escenario de fuerte disputa de cara al balotaje y, para el analista Gastón Garriga, todavía está lejos de estar definido quién será el próximo presidente del país.
Durante su columna en Frecuencia Camalote, Garriga puso el foco en la diferencia registrada entre Lula da Silva y Jair Bolsonaro y cuestionó las lecturas que presentan el resultado como una victoria anticipada del candidato de derecha, porque la distancia entre ambos es acotada y todavía existe un importante caudal de votos por disputar.
En ese sentido, consideró que una de las principales estrategias del oficialismo brasileño será intentar recuperar a quienes no concurrieron a votar y sumar a sectores que quedaron por fuera de las dos principales candidaturas. También señaló que el comportamiento de Lula después de la elección fue significativo: “No se lo vio derrotado”.
Pero la discusión va más allá de Brasil y parece ser que el resultado tendrá consecuencias para el conjunto de América Latina. Un eventual triunfo de Bolsonaro podría modificar el escenario político regional y generar un fuerte impacto sobre los gobiernos y las alianzas existentes.
Lo cierto es que, más allá de la elección brasileña, es interesante mirar el proceso desde una perspectiva más amplia, el modo en que las redes sociales y los algoritmos están modificando el comportamiento electoral.
Para Garriga, las plataformas digitales tienen cada vez mayor capacidad para intervenir sobre la percepción política de las personas. En ese marco, señaló que los ciclos electorales son más breves y que existe una creciente dificultad para sostener proyectos políticos durante períodos prolongados.
Una de las hipótesis que planteó es que la sociedad se volvió más impaciente y espera respuestas inmediatas. Esa lógica, explicó, entra en tensión con los tiempos necesarios para que una política pública produzca resultados concretos.
En el tramo final de la columna, Garriga se refirió a la situación económica argentina y al incremento del riesgo país. Dijo que el mercado comenzó a mostrar mayores dudas sobre la sustentabilidad del esquema económico del Gobierno y criticó el argumento oficial respecto de un supuesto ordenamiento definitivo de la macroeconomía.