Agustín Annese y Fernando Álvarez destacaron en la competencia disputada en Santa Fe, donde se midieron con deportistas de alto nivel internacional. En su visita a los estudios de FM TresCiudades, valoraron los resultados obtenidos y reclamaron mayor acompañamiento para el desarrollo del remo argentino.
Ambos cerraron su participación con la Selección Argentina en los Juegos Suramericanos con un balance positivo; consiguieron una medalla de bronce en la prueba de dos sin timonel y una de plata en el ocho con timonel.
En este sentido, destacaron la experiencia de competir como locales y representar al país ante un público numeroso, que incluyó a familias, estudiantes y aficionados al deporte. Según relataron, el acompañamiento de la gente «fue uno de los aspectos más significativos de la competencia», especialmente porque habitualmente deben afrontar sus compromisos lejos de Ensenada y sin la presencia de sus seres queridos.
La participación también significó un primer acercamiento a la categoría sénior frente a rivales con experiencia en campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos. Álvarez explicó que el tercer puesto en el dos sin timonel representó un resultado importante, mientras que la medalla de plata obtenida en el ocho con timonel «fue motivo de un orgullo especial por el nivel de la prueba y el trabajo colectivo que requiere».
Durante la entrevista, los deportistas pusieron el foco en las diferencias de infraestructura y financiamiento que existen entre las delegaciones. Como ejemplo, mencionaron que algunos competidores de países como Chile cuentan con centros de entrenamiento de alto rendimiento, concentraciones prolongadas, asistencia profesional y premios económicos por obtener medallas. En contraste, señalaron que los representantes argentinos deben afrontar distintas dificultades para acceder a competencias internacionales y sumar experiencia.
En ese sentido, remarcaron que el principal reclamo no pasa exclusivamente por recibir más dinero, sino también por contar con una estructura de gestión que facilite la organización de viajes, concentraciones y competencias en el exterior. Si bien el entrenamiento cotidiano está garantizado por el esfuerzo de los propios deportistas y el acompañamiento del club, la posibilidad de competir con mayor frecuencia frente a rivales de primer nivel podría marcar una diferencia en los resultados.
Annese y Álvarez explicaron que «buena parte de los viajes realizados durante 2026 requirió rifas, colectas y aportes para cubrir los gastos». Entre las experiencias destacaron una competencia en Canadá, que les permitió sumar roce internacional y comprobar cuánto influye la participación sostenida en torneos de alto nivel.
Otro de los puntos mencionados fue la falta de espacios de entrenamiento con boyado, un sistema que delimita los andariveles y permite a los remeros familiarizarse con las condiciones que encuentran durante las competencias oficiales. Para ello, deben adaptarse a esas características durante los días previos a cada torneo, una dificultad adicional frente a delegaciones que cuentan con mejores condiciones de preparación.
De cara a 2027, los ensenadenses buscarán continuar en el proceso de selección y competir por un lugar en los próximos compromisos internacionales. Entre sus objetivos aparecen el Campeonato Sudamericano, previsto en Asunción, Paraguay, y la clasificación para los Juegos Panamericanos de Lima. Antes de eso, cerrarán la temporada con el Campeonato Argentino representando a su club, Regatas La Plata, y luego retomarán la preparación para las pruebas selectivas.