Horacio Vennera presentará El camino, su primer libro, dedicado a reconstruir el proceso político que llevó a Néstor Kirchner desde Río Gallegos hasta la Presidencia de la Nación. La primera actividad será este martes a las 18:00 en la Vieja Estación de Ensenada, ubicada en Alberti y Sidoti, con la participación de Nora Turconi, presidenta del PJ local. El miércoles, también a las 18:00, la presentación tendrá lugar en la sede del Partido Justicialista de La Plata.
Historiador y exfuncionario durante los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, Vennera explicó que la idea surgió de su propia experiencia militante. Desde 2001 integró en La Plata la agrupación 11 de Marzo y el Centro de Estudios Populares, espacios desde los cuales acompañó el proyecto político que comenzaba a tomar forma alrededor del entonces gobernador de Santa Cruz. Tras la pandemia y luego de atravesar algunas cuestiones personales, decidió reconstruir aquella etapa y recuperar las experiencias de quienes participaron de ese proceso.
Uno de los principales objetivos de la obra es retratar a Kirchner como un dirigente profundamente comprometido con la política y convencido de sus ideas. En diálogo con Frecuencia Camalote destacó su capacidad para dedicar el mismo tiempo y atención tanto a una reunión con unos pocos militantes como a una asamblea multitudinaria. También recordó que muchos dirigentes del interior, que no tenían acceso habitual a figuras de relevancia nacional, encontraban en esos encuentros una oportunidad para sentirse escuchados y participar de una construcción política que, en aquel momento, parecía difícil de concretar.
El autor también subrayó «la valentía política de Kirchner para impulsar decisiones que consideraba necesarias, incluso frente a intereses poderosos». Como ejemplo, mencionó episodios vinculados con las discusiones económicas y el Fondo Monetario Internacional, que forman parte del recorrido histórico que desarrolla en el libro. La experiencia de aquellos años permite recuperar no solamente las convicciones ideológicas del expresidente, sino también «su disposición a tomar decisiones y asumir los riesgos que implicaban».
La investigación se apoya en más de 140 entrevistas a protagonistas de distintas provincias y sectores políticos. Al respecto, contó que inicialmente pensó reconstruir la actividad de la Casa de Santa Cruz en Buenos Aires, que funcionó como una base de operaciones política de Kirchner desde 2002. Sin embargo, a medida que avanzaba, comprendió que debía ampliar el enfoque y rastrear los antecedentes de ese armado. Las conversaciones con militantes y dirigentes le permitieron recuperar vivencias, vínculos y momentos que no siempre quedaron registrados en los relatos más conocidos.
El trabajo combina esos testimonios con una rigurosa verificación histórica. El autor comentó que «la historia oral aporta una riqueza particular porque permite conocer cómo vivieron los protagonistas aquellos acontecimientos, aunque también exige contrastar recuerdos y percepciones con documentos y registros». Por eso, verificó fechas y episodios mediante fuentes como la hemeroteca del Congreso Nacional; la intención fue darles voz a los participantes sin perder precisión sobre el contexto en el que ocurrieron los hechos.
La magnitud del material llevó a dividir El camino en dos tomos, que reúnen alrededor de 800 páginas. El primero aborda la historia general del armado político que condujo a Kirchner a la Presidencia; el segundo reconstruye la participación de las distintas provincias, con el propósito de reconocer a militantes y dirigentes que contribuyeron al proyecto. En ese recorrido también aparece el papel de Cristina Fernández de Kirchner, a quien Veneira definió como una compañera fundamental en la construcción política, aunque el protagonismo central de la obra está puesto en Néstor Kirchner y en su llegada al poder.
Consultado sobre si existe hoy una figura política comparable con Kirchner, Vennera consideró que no necesariamente los liderazgos aparecen ya consolidados. Recordó que en 2001 el expresidente tampoco era una figura nacional capaz de representar por sí sola una alternativa mayoritaria: ese lugar se fue construyendo mediante la militancia, los vínculos y las decisiones políticas. En ese sentido, El camino busca recuperar una experiencia histórica y, al mismo tiempo, mostrar cómo un proyecto que parecía una utopía pudo convertirse en una realidad a través de la organización, la convicción y el trabajo colectivo.