Gastón Garriga: “El Gobierno ya está zombie”

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El analista político Gastón Garriga abordó el escenario electoral en Estados Unidos y sus posibles repercusiones en la Argentina, además de analizar la situación económica del gobierno de Javier Milei y los desafíos que enfrenta el peronismo para construir una alternativa política.

En primer lugar, Garriga sostuvo que las elecciones estadounidenses podrían representar un duro revés para Donald Trump y generar consecuencias para la administración libertaria, porque las proyecciones de las casas de apuestas anticipaban una victoria del Partido Demócrata, cuyo alcance todavía estaba por definirse. En ese sentido, señaló que un triunfo opositor podría limitar la capacidad de Trump para intervenir en los procesos políticos de otros países y abrir investigaciones legislativas sobre sus vínculos económicos y políticos, entre ellas, una relacionada con la intervención de funcionarios estadounidenses en las elecciones argentinas.

Al analizar nuestro país, el especialista advirtió sobre la fragilidad financiera del país y cuestionó la política cambiaria del Gobierno. En particular, vinculó el aumento del riesgo país, que ya se ubicaba en torno a los 800 puntos básicos, con la salida de dólares y un esquema económico que, a su entender, beneficia principalmente a los sectores de mayores ingresos. También definió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como “un plan platita para grandes empresas que no dejan nada en Argentina”.

En esa línea, se refirió a las diferencias que existirían dentro del propio oficialismo respecto del rumbo económico. Mientras Milei sostendría su decisión de continuar con el programa actual, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscaría introducir algunos cambios para reactivar la actividad. Garriga cuestionó, además, la convocatoria a empresas beneficiarias del RIGI para promover vínculos con pequeñas y medianas empresas nacionales, al considerar que el propio régimen no establece compromisos de integración productiva ni de generación de cadenas de valor locales.

Por otra parte, hizo referencia a la convención anual de la Unión Industrial Argentina (UIA) y a las tensiones entre el sector industrial y el Gobierno. Según comentó, circuló entre los participantes un mensaje que establecía que el único vocero autorizado para hablar con la prensa era Martín Rappallini, una situación que interpretó como un intento de contener las expresiones de malestar del empresariado. “Se está viendo venir el iceberg cada vez más cerca”, dijo, al hablar sobre las dificultades del oficialismo y la falta de claridad respecto de quién conduce las decisiones dentro del Gobierno.

Finalmente, planteó que uno de los principales desafíos para construir una mayoría electoral consiste en identificar a quiénes debe dirigirse el mensaje político y cuáles son sus preocupaciones cotidianas. “Tenemos que hablar del primer metro cuadrado”, expresó, en referencia al costo de vida, las dificultades económicas y las condiciones concretas en las que transcurre la vida de la población.