El sábado 7 de noviembre, desde las 20:00, Puerta B -Avenida Montevideo y 18- será escenario de un encuentro especial para recordar los 40 años del histórico recital de Sumo en Amadeus, el espacio que funcionaba en la esquina de Montevideo y Génova, en Berisso. La propuesta incluirá charlas, libros, fotografías y música en vivo, en una noche dedicada a recuperar la historia de una de las bandas más singulares del rock argentino.
Uno de los invitados será el periodista y escritor Oscar Jalil, autor de Luca. Libertad, divino tesoro, una biografía que reconstruye la vida de Luca Prodan desde sus orígenes familiares en Europa hasta su llegada a la Argentina y su consagración musical.
En diálogo con Frecuencia Camalote, Jalil repasó algunos de los aspectos más sorprendentes de una investigación que reúne alrededor de 90 entrevistas y que tuvo una reedición el año pasado, a diez años de su publicación original.
El periodista explicó que el libro surgió a partir de una propuesta editorial y de su acercamiento a Andrea Prodan, hermano de Luca, a quien conoció mientras trabajaba en Rolling Stone. A partir de ese vínculo comenzó a reconstruir una historia que excedía ampliamente la trayectoria musical del artista, incorporando testimonios de familiares, amigos, músicos y parejas que permitieron comprender mejor su personalidad y los acontecimientos que marcaron su vida.
Entre los episodios que más lo sorprendieron aparece la infancia de Luca en un internado del norte de Escocia, adonde fue enviado cuando era muy pequeño. Según relató Jalil, aquella experiencia «estuvo atravesada por la distancia familiar, la soledad y una profunda necesidad de afecto». En ese sentido, consideró que «Argentina le ofreció algo que había estado ausente durante buena parte de su vida: una fraternidad y una cercanía humana que encontró en sus vínculos personales y musicales».
También reconstruyó las circunstancias de su llegada al país. Inicialmente, Prodan no tenía pensado dedicarse a la música: había viajado con la intención de invertir dinero en un campo y alejarse de su adicción a la heroína. Sin embargo, un encuentro musical en Mina Clavero modificó sus planes. Tiempo después regresó a Inglaterra, vendió su departamento, compró instrumentos y equipos y comenzó a darle forma al proyecto que terminaría convirtiéndose en Sumo.
Luca era mucho más que la figura punk con la que habitualmente se lo identifica; su formación musical incluía una profunda admiración por los Beatles, el rock progresivo y Frank Zappa, además de una gran afinidad con el reggae. Sobre la identidad de Sumo, sostuvo: «Es un planeta único», una banda que combinaba punk, reggae y ambient, entre otras influencias, y que encontró una identidad propia difícil de encasillar.
Asimismo, resaltó el magnetismo personal de Prodan y la huella que dejó en quienes compartieron momentos con él. Según contó, la mayoría de los entrevistados para el libro coincidieron en que conocerlo les había cambiado la vida. También reivindicó el aporte musical de todos los integrantes de Sumo, desde Ricardo Mollo y Diego Arnedo hasta Germán Daffunchio, Alberto Troglio y Roberto Pettinato.
La actividad del sábado será una oportunidad para recuperar aquellas historias y volver sobre el legado de una banda que modificó el sonido y la actitud del rock nacional. A cuatro décadas de aquella presentación en Berisso, la figura de Luca Prodan y la música de Sumo vuelven a convocar al público en una celebración que combinará memoria, literatura y rock en vivo.