Sobre el escenario político internacional y sus repercusiones en Argentina el periodista Gastón Garriga planteó que distintos espacios de la derecha atraviesan fuertes disputas internas, mientras se multiplican los cuestionamientos por presuntos hechos de corrupción y se reconfiguran las alianzas políticas en la región.
Uno de los puntos de partida fue la crisis política en Paraguay, donde el presidente Santiago Peña enfrenta un escenario de creciente tensión y pedidos de juicio político. Garriga vinculó esta situación con otros episodios que involucran a dirigentes de derecha de la región y sostuvo que existe una matriz común detrás de estos proyectos políticos. “La naturaleza del proyecto de ustedes es esta: la estafa, el choreo a gran escala, el vaciamiento. Es sacarle a los que menos tienen para darle a los que más tienen”, expresó.
En ese recorrido también mencionó las controversias que rodean al entorno de Jair Bolsonaro en Brasil, el caso Libra en Argentina y los cuestionamientos sobre otros dirigentes latinoamericanos. Para el analista, estas situaciones no constituyen hechos aislados, sino que responden a una lógica histórica de articulación entre sectores económicos concentrados y grupos de poder. “Este tipo de derecha, ya desde el siglo XX, suele estar conformado por una alianza del capital más concentrado con grupos del crimen organizado”, afirmó.
El análisis también se detuvo en Estados Unidos, donde Garriga observó tensiones dentro del trumpismo entre distintos sectores de poder, con intereses vinculados al petróleo y la energía, por un lado, y al desarrollo tecnológico de Silicon Valley, por otro. Allí as disputas internas podrían abrir la puerta a una recuperación del control del Partido Republicano por parte de sus sectores más tradicionales, frente al avance de figuras provenientes de otros ámbitos y con fuerte presencia mediática.
En el plano nacional, el periodista señaló que el espacio de la derecha argentina también atraviesa una etapa de reacomodamiento, con las tensiones entre La Libertad Avanza y el PRO como uno de sus principales síntomas. En ese contexto, mencionó los posicionamientos de Patricia Bullrich y Mauricio Macri, y consideró que muchos de los dirigentes que hoy se distancian del oficialismo lo hacen por disputas de poder y diferencias de intereses, más que por cuestionamientos al rumbo político del Gobierno. “Cuando los oportunistas se cambian de barco te están diciendo algo muy importante”, sostuvo.
Respecto del peronismo, se refirió a la reunión del PJ y manifestó su expectativa de que el espacio pueda avanzar hacia un ordenamiento interno. Consideró que el contexto internacional y la situación social argentina exigen gestos de madurez y acuerdos entre los distintos sectores. El papel que podrían desempeñar dirigentes regionales como Lula y la próxima visita del Papa serían factores que contribuyan a impulsar entendimientos políticos.