Año de elecciones en la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (APOPS) y todo indica que habrá una renovación después de 28 años de mandato de Leonardo Fabre; tras duras negociaciones «El tanguero» apuesta a que las nuevas generaciones conduzcan el gremio dejando a su actual adjunto, Fabián Montaño, como cabeza de lista oficialista de la organización.
La señal de Fabre para todo el arco sindical es clara, o el sindicalismo en argentina se renueva y apuesta al ayornamiento de las nuevas tecnologías, tiempos y coyunturas o tiende a sólo ser un factor de poder en la superestructura sin llegada real a las bases.
Fabián Montaño, con proyecto propio y un equipo de trabajo con muchos cuadros intermedios y juventud, va a buscar llevar a APOPS nuevamente a lo más alto en materia de previsión social y sindical, esa excelencia que Fabre supo darle en todos estos años, retraída en el último mandato por errores causados por su entorno más cercano.
Fabre unge a Montaño como Secretario General y vuelve a sumarse a la conducción del sindicato su sobrina, Eliana Fabre, quien es la mayor representante de la rama femenina como así también de la juventud. Eliana trae consigo esa impronta empática y constructiva desde lo colectivo que el sindicalismo necesita recuperar.
Seguramente lo acompañe como Secretario Adjunto, Darío Canseco, actual gremial. Pero lo más importante es que desde el proyecto de Montaño y su equipo de trabajo, el cargo a ocupar en la nueva comisión directiva tiene que reflejar el federalismo, la juventud, la rama femenina, la experiencia y por sobre todas las cosas, lo colectivo.
“El General Perón nos enseñó que a los viejos no se los tira por la ventana, y Leonardo Fabre va a tener su lugar hasta el último día de su vida en la organización; hoy la decisión que tomo es la más sana no sólo para APOPS, sino para todo el arco sindical que debería tomarlo de ejemplo. Acá no es contra Leonardo Fabre, acá es con Leonardo Fabre con otra conducción”, apuntaron desde APOPS.
Entre las filas, según trascendidos, el proyecto de Montaño es federal, llegando desde el norte hasta el sur del país.
Esta renovación sería vista con buenos ojos desde el seno de la CGT y el arco político en su conjunto, donde seguramente haya un replanteo en la política y el sindicalismo de que hay que dar un paso al costado para acompañar los procesos inevitables, para que los movimientos sigan caminando.