El director del grupo de trabajo OCIPEX, Nicolás Bursi, cuestionó el acuerdo firmado entre la Argentina y Estados Unidos, al que definió como un instrumento “profundamente desigual” y alineado con una lógica de subordinación normativa, comercial y estratégica. Según planteó, los compromisos asumidos por el país superan ampliamente a los de la potencia norteamericana y replican lo que el espacio ya había caracterizado como “un nuevo estatuto legal del coloniaje” en relación al RIGI.
En los últimos días comenzó a circular en redes sociales una cifra que, para Bursi, sintetiza la asimetría del entendimiento; Argentina asumiría 113 obligaciones frente a apenas dos de Estados Unidos, diez si se contabilizan las mutuas. “El número es casi lo mismo”, ironizó, pero más allá del dato cuantitativo, el problema central está en la letra chica y en los efectos estructurales que podría tener el acuerdo.
Si bien el texto aún debe ser ratificado por el Congreso, desde OCIPEX consideran que los antecedentes no son alentadores. “Cuando vemos la letra chica nos encontramos con diferencias y desequilibrios en favor de Estados Unidos”, sostuvo Bursi, quien además vinculó el contenido del acuerdo con la impronta que el presidente Javier Milei y Federico Sturzenegger le vienen dando a la gestión con reformas aceleradas, desregulación y alineamiento estratégico.
Uno de los ejes más sensibles es el compromiso argentino de modificar normativas internas en plazos que el economista calificó como “no factibles”. Entre ellos mencionó la adhesión a tratados internacionales y reformas legislativas como el Tratado sobre el Derecho de Patentes (PLT), lo que implicaría reestructurar el sistema de patentes local, ya que “son medidas que no pueden tener un tratamiento exprés y que además podrían comprometer otras relaciones bilaterales, como con el Mercosur o la Unión Europea”.
En el plano comercial, Bursi objetó la narrativa oficial sobre la apertura del mercado estadounidense para la carne argentina. Según explicó, esa habilitación responde a un decreto presidencial norteamericano, de carácter coyuntural, vinculado a la necesidad de abastecimiento ante una sequía, y no al acuerdo en discusión, porque “no hablamos de una oportunidad comercial diferencial atada al tratado”.
Por el contrario, indicó que en los anexos arancelarios el 84% de los productos provenientes de Estados Unidos ingresarían con arancel cero, mientras que solo el 14% de los productos argentinos obtendrían el mismo beneficio. Además, sectores estratégicos como el acero, el aluminio o el biodiésel -claves en la relación bilateral- no tendrían modificaciones sustanciales. “Nosotros abrimos nuestro mercado a quesos, vinos, productos farmacéuticos y regionales, en una relación comercial claramente desigual”, remarcó.
El análisis de OCIPEX también identificó una tercera dimensión: el alineamiento en materia de seguridad nacional. De esta manera, el acuerdo contempla que si Estados Unidos adopta medidas vinculadas a controles fronterizos u otras disposiciones soberanas, Argentina se comprometería a implementar acciones “similares y complementarias”. El mismo criterio se aplicaría en telecomunicaciones, tecnologías de la información y ciberseguridad, donde el país debería optar únicamente por proveedores que no comprometan la seguridad ni la propiedad intelectual.
En ese punto, el especialista mencionó el eventual impacto sobre empresas chinas como Huawei, una de las más sancionadas por Washington y proveedor clave del sector de telecomunicaciones en Argentina, lo que podría redefinir alianzas tecnológicas y comerciales vigentes.
Finalmente, habló de un aspecto que consideró particularmente sensible: el reconocimiento de Estados Unidos como “jurisdicción adecuada” en materia de protección de datos personales. Esto implicaría que empresas norteamericanas puedan transferir datos de ciudadanos argentinos a ese país sin barreras adicionales. “Ni siquiera la Unión Europea considera a Estados Unidos como jurisdicción adecuada sin protocolos específicos. En este caso, esas salvaguardas quedarían eliminadas”, apuntó.