A cinco meses de los despidos en Acerías Berisso, trabajadores y sus familias denunciaron que continúan sin cobrar salarios ni indemnizaciones y que, además, enfrentan obstáculos administrativos que les impiden acceder al fondo de desempleo y a otras prestaciones sociales.
“Soy mamá y desde que pasó todo esto quedé absolutamente sin nada, como las demás familias”, expresó una mujer vinculada a uno de los empleados afectados, al describir la situación de desamparo que atraviesan. Según relató, los trabajadores que fueron despedidos no obtuvieron respuestas concretas ni de la empresa ni de los organismos correspondientes.
De acuerdo al testimonio, a los empleados se les indicó que iniciaran el trámite para cobrar el fondo de desempleo. Sin embargo, al presentarse con la carta documento enviada por la empresa y la correspondiente respuesta, documentación requerida para gestionar el beneficio, se encontraron con nuevas dificultades.
“El problema es que cuando contestan la carta documento rechazando las acusaciones que se les hacen, les dicen que es como si no estuvieran despedidos”, explicó. Y al consultar a través del Ministerio de Trabajo, los trabajadores figuran como empleados activos, pese a que no perciben salario desde hace cinco meses.
Otra de las trabas señaladas se produjo en ANSES. Allí, según indicaron, se les habría informado que no pueden acceder al fondo de desempleo porque la carta documento no está firmada directamente a nombre de Acerías Berisso, sino por un abogado que se presenta como apoderado de la firma. En el texto figura el nombre del representante legal “como apoderado de Acerías Berisso”, lo que para las familias debería ser suficiente respaldo formal para iniciar el trámite.
La situación genera un círculo de bloqueo porque al figurar como trabajadores activos, no pueden cobrar el fondo de desempleo ni acceder a un nuevo empleo en blanco; tampoco pueden utilizar la cobertura de la mutual, ya que los aportes no fueron realizados. En paralelo, las familias denuncian que tampoco pueden gestionar asignaciones familiares ni otros beneficios sociales, debido a que el sistema los muestra como empleados en relación de dependencia.
“Están activos para el sistema, pero en la realidad están despedidos y sin cobrar. No pueden trabajar, no pueden cobrar el fondo de desempleo y tampoco podemos acceder a ninguna ayuda”, resumió la mujer.
Entonces, mientras la empresa no formalice una quiebra o una baja definitiva ante los organismos correspondientes, los trabajadores continúan figurando como empleados, lo que les impide acceder a cualquier tipo de asistencia. “Entre los dueños que no dan la quiebra y los organismos que no resuelven, están totalmente desamparados”, apelaron.
Por estos motivos, reclaman una intervención urgente que destrabe la situación administrativa y permita a los trabajadores acceder al fondo de desempleo y a los beneficios que les corresponden por ley, en medio de una crisis que ya lleva cinco meses sin ingresos y sin respuestas concretas.