La Confederación General de la Producción de la República Argentina expresó su “profunda preocupación” por la situación que atraviesan las producciones regionales agropecuarias y la industria nacional, en un contexto que —según señalaron— está marcado por la incertidumbre económica y el impacto de las políticas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional.
A través de un comunicado, la entidad sostuvo que el actual esquema económico “ha favorecido a los sectores importadores” y advirtió que miles de empresas se encuentran en una situación de quebranto. En ese sentido, alertaron sobre las consecuencias que estas medidas tienen sobre el entramado productivo local y las economías regionales.
En relación con el debate por la reforma laboral que próximamente deberá tratar el Senado, la Confederación afirmó que considera necesaria una actualización normativa que contemple las demandas del sector y se adapte a los tiempos actuales. Sin embargo, rechazó que el proyecto avance sin un proceso de diálogo amplio y previo con las instituciones vinculadas a la producción, la industria y el trabajo.
“De ninguna manera acordamos que los trabajadores son nuestros adversarios”, señalaron desde la organización, al tiempo que exigieron la convocatoria a una mesa de diálogo antes de que la Cámara alta trate la iniciativa “tal cual está redactada”. Según indicaron, una reforma “inconsulta, asimétrica y exagerada” podría poner en riesgo las relaciones internas del sistema productivo.
La entidad remarcó que la generación de empleo y la previsibilidad económica dependen del fortalecimiento del mercado interno, el desarrollo de las economías regionales y el fomento de la producción nacional. En ese marco, hicieron un llamado a la “responsabilidad legislativa” para consensuar una ley que, según expresaron, permita construir un país “inclusivo y equitativo”, con mayor producción e industrias nacionales y con una sociedad que pueda consumir lo que el país genera.