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Crisis en la UTN: más de 1.000 docentes dejan sus cargos y advierten por el impacto en las clases

Aula vacía en universidad pública por la salida de docentes en la UTN

La crisis en las universidades públicas suma un dato alarmante: más de 1.000 docentes de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) renunciaron o pidieron licencia sin goce de sueldo en medio de la caída del poder adquisitivo. Desde ADUT advierten que la situación afecta directamente el dictado de clases y el futuro del sistema.

En diálogo con Frecuencia Camalote, el delegado regional La Plata, Luis Perego, aseguró que el salario docente perdió más del 50% de su poder adquisitivo en los últimos dos años, lo que empuja a muchos profesionales a abandonar la actividad.

“El tema salarial es grave. Hay docentes a los que les cuesta más venir a dar clase que quedarse en su casa”, explicó.

El dirigente planteó que la situación no solo impacta en lo salarial, sino también en el funcionamiento integral de la universidad. “Se está desfinanciando todo el sector científico tecnológico, que es clave para el desarrollo”, señaló, y advirtió sobre las consecuencias en un contexto de aceleración tecnológica: “Estamos en un momento de cambios con inteligencia artificial, robótica y la industria 4.0. Esto nos quita posibilidades de futuro”.

Perego también remarcó el rol estratégico de la UTN en el país. Con presencia federal y más de 130 mil estudiantes, la universidad forma ingenieros, una pieza clave para el desarrollo productivo. Sin embargo, advirtió que Argentina arrastra un déficit estructural en la formación de profesionales: “El país necesita 10 mil ingenieros por año y viene perdiendo unos 4 mil anuales desde hace décadas”.

En ese contexto, alertó que la falta de presupuesto también impacta en la infraestructura y los recursos: “Sin laboratorios, sin tecnología actualizada y sin conexión al mundo, se hace muy difícil sostener la calidad educativa”.

Sobre la salida de docentes, fue contundente: “Se van los mejores. Son profesionales con experiencia, formación y capacidad. Perder un docente formado es gravísimo”.

Además, comparó la situación actual con momentos críticos de la historia universitaria argentina: “No hubo necesidad de represión. Simplemente se van porque no les alcanza. Es otra forma de vaciar el sistema”.

En cuanto a las medidas de fuerza, adelantó que el conflicto sigue en escalada. Este jueves habrá un plenario del Consejo Interuniversitario Nacional, donde los gremios buscarán una posición común, mientras continúan los paros y acciones de visibilización.

“El riesgo es concreto: en algunas universidades se puede perder el primer semestre”, advirtió.

La situación genera preocupación no solo por el presente, sino también por el impacto a largo plazo en la educación pública y el desarrollo del país.