ESCUCHÁ LA RADIO EN VIVO

Adorni, Milei y el costo político: del escándalo a un desgaste que ya impacta en la opinión pública

Manuel Adorni en conferencia de prensa en Casa Rosada en medio de la polémica por el vuelo privado

El escándalo que involucra a Manuel Adorni sumó un nuevo capítulo y volvió a poner en foco al Gobierno nacional, no solo por el caso puntual sino por lo que expone hacia adentro: desprolijidad, tensiones políticas y un desgaste que empieza a reflejarse en las encuestas.

En su columna en Frecuencia Camalote, el analista Gastón Garriga planteó que el episodio por el viaje en avión privado no debe leerse como un hecho aislado, sino como parte de una lógica más amplia. “Esto probablemente sea el síntoma de una forma de gobernar”, sostuvo.

La situación se agravó tras la declaración del piloto, que aseguró que el vuelo fue pagado por un tercero vinculado al Estado. Para Garriga, ese dato complica la defensa oficial y abre un escenario judicial: “Queda claro que es un delito de dádivas”.

Más allá del caso, el análisis apunta al costo político que enfrenta el Gobierno. “Hoy tiene que elegir qué daño asumir, porque si intenta sostenerlo y esto sigue creciendo, va a terminar pagando todos los costos”, explicó.

En ese marco, la figura de Adorni aparece como algo más que un funcionario cuestionado. “No es el peor, es la punta del iceberg”, señaló, y advirtió que el problema puede ser estructural.

El escenario se complejiza además por el clima político y judicial. La causa ya está en manos de la Justicia federal y, según el analista, la acumulación de conflictos y adversarios puede acelerar su avance.

A la par, empiezan a aparecer señales de desgaste en la opinión pública. Garriga citó un relevamiento reciente de la consultora Atlas Intel que ubica al presidente Javier Milei con más de 60% de rechazo y un diferencial negativo superior a los 25 puntos. “Con esos números, una reelección es imposible”, afirmó.

El análisis también incluyó una mirada más amplia sobre el rumbo político. Para Garriga, el deterioro institucional no es una hipótesis sino un proceso en marcha, con decisiones que impactan en la calidad democrática. “No es que hay riesgo de un giro autoritario: el giro ya está ocurriendo”, sostuvo.

En ese contexto, planteó que el Gobierno enfrenta un escenario complejo: menos consenso social, más conflictividad y un modelo que empieza a mostrar límites, incluso entre sectores que inicialmente lo acompañaban.

Escuchá la columna completa acá: