La imagen del presidente Javier Milei atraviesa un momento de fuerte deterioro, en un contexto de creciente malestar social y expectativas negativas sobre el rumbo del país. Según distintos relevamientos recientes, la desaprobación a la gestión nacional se consolida como tendencia y ya alcanza al 65% de la población, mientras que el respaldo cae por debajo del 34%.
Los datos muestran una evolución sostenida en esa dirección. En los últimos meses, la percepción negativa sobre el gobierno fue en aumento; del 49,6% en diciembre pasó al 65% en abril, marcando un salto significativo en el rechazo. En paralelo, la aprobación descendió hasta ubicarse en torno al 33,9%, evidenciando una pérdida de apoyo que se profundiza con el correr del tiempo.
El deterioro también se expresa en la percepción sobre el rumbo del país. Según la consultora Zuban Córdoba, un 63,6% de los encuestados considera que la Argentina va en una dirección “incorrecta”, mientras que apenas un 28,3% sostiene que el camino es el adecuado. La serie evolutiva refleja que esta mirada crítica no es coyuntural, sino que se fue consolidando desde mediados de 2025.
A la par, crece el desencanto social frente a una gestión que había generado altas expectativas en su inicio. La economía, el empleo y las denuncias vinculadas a corrupción aparecen entre las principales preocupaciones, desplazando incluso a la inflación como eje excluyente de la agenda pública.
El cuadro general expone una sociedad atravesada por la incertidumbre y el pesimismo respecto del futuro cercano. Con más de la mitad de la población evaluando negativamente el presente y proyectando un empeoramiento en los próximos meses, el Gobierno enfrenta el desafío de revertir una tendencia que, por ahora, se muestra adversa.
