La gira de Axel Kicillof por España dejó algo más que fotos protocolares: consolidó una escena política con proyección internacional en un momento en el que el peronismo busca reordenarse y proyectar liderazgo. En distintas actividades y encuentros, el gobernador bonaerense se mostró cómodo en un terreno que combina gestión, vínculos diplomáticos y agenda global, dialogando con referentes políticos, académicos y económicos sobre desarrollo, producción y el rol del Estado en contextos de crisis. Uno de los momentos más destacados fue su participación en espacios de debate junto a líderes progresistas, donde reforzó la idea de un modelo alternativo al ajuste, con eje en la industria, el trabajo y la inclusión.
Más allá de la agenda formal, la gira tuvo una lectura política inevitable: posicionar a Kicillof como una figura con capacidad de articulación internacional y volumen propio en un escenario donde la política exterior vuelve a ser un activo estratégico. En tiempos de globalización fragmentada, mostrarse en diálogo con otros gobiernos y espacios políticos no es un dato menor, sino una señal de proyección. En clave local, el viaje también funcionó como un mensaje hacia adentro del peronismo: mientras otros dirigentes discuten tácticas o candidaturas, Kicillof acumula capital simbólico y construye una narrativa de liderazgo que trasciende lo doméstico.
En perspectiva de 2027, la gira por España aparece así como un paso más en un proceso de instalación que combina gestión provincial, proyección internacional y construcción política. No define por sí sola una candidatura, pero suma en un aspecto clave: el de mostrar a un dirigente con agenda, interlocutores y capacidad de pensar el país en clave global. En un escenario donde la disputa por el liderazgo opositor está abierta, ese tipo de gestos empieza a pesar.
En el bunker libertario, la interna de La Libertad Avanza atraviesa un momento de creciente tensión, con disputas que ya impactan de lleno en su funcionamiento político e institucional. Los enfrentamientos entre sectores referenciados en Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo escalaron en las últimas semanas, con derivaciones en el armado territorial y en la dinámica legislativa. Este escenario se da en un contexto adverso para el gobierno de Javier Milei, atravesado por dificultades económicas, cuestionamientos a la gestión y episodios que afectan su base de apoyo. Lejos de ordenarse, el conflicto se profundiza y se traslada desde las redes sociales hacia la disputa concreta por espacios de poder.
En ese orden de cosas la conducción del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados bonaerense cambia: Agustín Romo dejó la jefatura y será reemplazado por Juanes Osaba, dirigente cercano al armador territorial Sebastián Pareja. El movimiento se inscribe en la disputa interna entre el sector alineado con Santiago Caputo —del que Romo es referente— y el eje que responden a Karina Milei y Pareja. Como parte del reordenamiento, se produce un intercambio de roles: Romo deja la conducción del bloque pero asume la vicepresidencia de la Cámara, actualmente en manos de Osaba.
El bloque, compuesto por 20 legisladores, tiene mayoría de representantes vinculados al espacio de Pareja, mientras que el sector de Caputo cuenta con escasa representación, limitada a Romo y Nahuel Sotelo. La definición de este cambio, que venía gestándose desde el año pasado pese a una postergación atribuida a Javier Milei, se aceleró tras tensiones internas recientes, como la presentación sin consenso de un proyecto impulsado por Héctor Gay para eliminar el Senado provincial. Ese episodio evidenció la falta de cohesión dentro de la bancada y precipitó una reconfiguración que expone las disputas de poder en el oficialismo bonaerense.
La falta de una conducción unificada expone así debilidades estructurales dentro del armado libertario, donde acuerdos recientes se rompen con rapidez y las tensiones crecen sin mecanismos claros de contención. Las diferencias también se expresan en el Congreso y en distritos clave de la provincia de Buenos Aires, donde armadores y dirigentes locales responden a distintas terminales políticas
La Plata: entre pistas vacías, persianas bajas y la reorganización del poder
La semana política platense dejó una postal tan nítida como inquietante: mientras en el Concejo Deliberante se discuten informes, presupuestos y proyecciones, en las calles el termómetro marca otra cosa. El bloque de La Libertad Avanza volvió a poner en agenda el estado del aeropuerto de la ciudad, con un pedido de informes que apunta directamente a la gestión provincial de Axel Kicillof. La iniciativa, encabezada por el concejal Guillermo Bardón, no solo busca conocer en qué condiciones opera la terminal aérea, sino también desmenuzar el destino de los recursos públicos, el estado de su infraestructura y la existencia —o no— de un plan concreto para su habilitación comercial. En paralelo, el planteo se inscribe en una discusión más amplia dentro de la oposición, donde conviven reclamos de transparencia con propuestas de privatización impulsadas por sectores del PRO, evidenciando que la disputa no es solo técnica, sino profundamente política.
Pero, mientras la dirigencia mira hacia el cielo, la ciudad parece mirar hacia el suelo. En el centro platense, la crisis económica vuelve a mostrar su cara más concreta: otra zapatería histórica bajó la persiana. El cierre de Calzados Nicolás, con más de cuatro décadas de trayectoria, se suma a los recientes casos de Norma y Brenta, configurando un patrón que ya no puede leerse como episodios aislados. La caída del consumo, el golpe sobre la clase media y el peso de los alquileres aparecen como variables determinantes en un proceso de retracción que impacta de lleno en el comercio local.
En ese contexto de tensiones entre la política y la realidad económica, el peronismo local también comenzó a reordenar sus piezas. El intendente Julio Alak asumió la presidencia del PJ platense en un acto masivo, desde donde llamó a reconstruir la unidad y a proyectar un frente político más amplio. Con referencias explícitas a la necesidad de abrir el espacio y recuperar consensos, incluso por fuera del peronismo tradicional, Alak dejó una definición central: posicionó a Axel Kicillof como figura de síntesis y potencial candidato presidencial de cara a 2027. En un escenario atravesado por la crisis económica y el desgaste del oficialismo nacional, el mensaje no fue solo partidario, sino estratégico: ordenar hacia adentro para poder disputar hacia afuera. El acto dio cuenta de una amplia unidad dentro del PJ y de la búsqueda de un armado con otras fuerzas políticas. Las presencias reflejaron este planteo alakista: peronistas, kirchneristas, cristinistas, socialistas, radicales y dirigentes del ARI fueron de la partida. Al lado de Alak, algún intendente vecino —dicen— miraba azorado.
Así, la semana deja una tensión difícil de disimular: de un lado, la política discutiendo proyectos, liderazgos y futuros posibles; del otro, una realidad económica que avanza con cierres concretos y cotidianos. Entre la incertidumbre sobre el destino del aeropuerto, las persianas que bajan y la reconfiguración del mapa peronista, La Plata se mueve en una dualidad persistente: la de una ciudad que intenta proyectarse mientras lidia, día a día, con las urgencias del presente.
Aniversario y ordenamiento interno
En Ensenada, sin lugar a dudas, la noticia pasó por el encuentro provincial del Frente Grande realizado en el predio “La Montonera”, donde Mario Secco aprovechó la oportunidad para reunir a militantes del espacio y debatir puertas adentro el presente y lo que se avecina en tiempos complejos para la Argentina en general y para el movimiento nacional en particular, así como para el partido que preside.
El Municipio, por su parte, anunció la realización de un festival masivo para conmemorar los 225 años de la ciudad, que se llevará a cabo el sábado 9 de mayo en la intersección de Avenida Ortiz de Rosas y Horacio Cestino, con acceso libre y gratuito. La propuesta incluirá shows en vivo de artistas reconocidos como La Repandilla, La Base y Candu Domínguez, junto a la participación de bandas locales y otras atracciones. Desde la Comuna señalaron que el evento busca generar un espacio de encuentro para que la comunidad celebre un nuevo aniversario en un clima festivo, con música, baile y actividades para compartir en familia y con amigos.
Por último, se espera para esta semana la asunción del nuevo consejo partidario del justicialismo local, con un gran acto.
Consejo caliente, PJ renovado
En la vecina ciudad de Berisso, la última sesión del Concejo Deliberante dejó al descubierto una tensión central en la política local: la distancia entre los planteos ideológicos y las urgencias sociales. El eje del debate fue el proyecto del bloque de La Libertad Avanza para reducir tasas municipales, presentado como un alivio fiscal, pero cuestionado por su impacto en las finanzas del municipio. Desde otros espacios advirtieron que implicaría recortar recursos clave para sostener servicios en un contexto donde la demanda social no deja de crecer, planteando así una discusión de fondo entre menos Estado o mayor capacidad de respuesta pública.
Ese contrapunto se volvió aún más evidente con la propuesta de declarar la emergencia alimentaria, que puso sobre la mesa el aumento de la asistencia en comedores y merenderos. La convivencia de ambas iniciativas en una misma sesión expuso una contradicción difícil de resolver: reducir ingresos estatales mientras se incrementan las necesidades básicas de la población. La discusión, entonces, dejó de ser técnica para convertirse en una disputa sobre prioridades y modelos de gestión frente a la crisis.
Más allá de matices y búsquedas de consenso, lo que predominó fue la necesidad de administrar la escasez en un escenario cada vez más exigente. Lo ocurrido en Berisso refleja una dinámica más amplia: entre el ajuste como discurso y la emergencia como realidad, la política local enfrenta el desafío de transformar debates en respuestas concretas, en una sociedad donde las decisiones ya no son abstractas, sino que impactan directamente en la vida cotidiana.
El PJ berissense renovó autoridades con un nutrido acto y la presencia de dirigentes regionales como Julio Alak y Mario Secco, la presidenta del PJ de Ensenada, Nora Turconi, y el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, así como exintendentes peronistas: datos para anotar en el haber cagliardista. En el debe, las notorias ausencias, producto del cierre de listas que dejó más heridos que conformes, como se detalla en la crónica del acto publicada en esta web. Encima, la asunción de Alak en el PJ de La Plata generó un fuerte contraste con la actualidad del peronismo berissense.
Para muestra basta una escuela
Pero lo más notorio en la región pasa, sin lugar a dudas, por la preocupante situación que se vive en los establecimientos educativos. Como señala la editorial de esta semana, las recientes amenazas en escuelas de La Plata, Berisso y Ensenada no son hechos aislados, sino manifestaciones de un malestar social más profundo. Bajo la idea de que “lo que ocurre en la sociedad se refleja en la escuela”, se sostiene que estos episodios expresan un contexto marcado por la fragmentación, la violencia simbólica y la crisis de vínculos que desborda a las instituciones educativas.
En ese marco, se remarca la responsabilidad del Estado en articular respuestas integrales —más allá de lo meramente reactivo— y la necesidad de revisar políticas públicas que atiendan las causas estructurales del problema. También se subraya el rol de los medios de comunicación, que deben informar con responsabilidad y sin sensacionalismo. La advertencia final es clara: las escuelas están dando señales de un deterioro más amplio, y la clave está en si la dirigencia y la sociedad están dispuestas a escucharlas antes de que la situación escale.
Ante ello, la Dirección General de Escuelas ha generado un protocolo para actuar en estos casos. El documento establece un mecanismo de actuación para las instituciones educativas ante situaciones de riesgo vinculadas a amenazas o presencia de armas en el ámbito escolar. Define que, frente a mensajes intimidatorios, se debe actuar con rapidez, priorizando la protección de estudiantes y docentes, informando de inmediato a las autoridades internas y escalando la comunicación hacia inspección y niveles superiores, además de realizar la denuncia judicial correspondiente sin exponer inicialmente a los alumnos involucrados.
En casos de presencia de armas, se indica mantener la calma, evitar cualquier manipulación, contactar a la policía y contener la situación hasta la intervención de las fuerzas de seguridad, garantizando la integridad de toda la comunidad. Una vez resuelta la emergencia, el protocolo prevé acciones institucionales y socioeducativas, como el acompañamiento a estudiantes y familias, espacios pedagógicos de abordaje, evaluación de lo ocurrido y fortalecimiento de normas de convivencia y cuidado digital, con una mirada integral y sostenida en el tiempo.
Un sistema cultural, político y económico que genera este estado de cosas en términos sociales, con una profunda descomposición comunitaria. Un modelo de vida —el libertario— que derrama violencia y odio, que genera asimetrías económicas entre un selecto grupo de poderosos y la gran mayoría de la sociedad. Un gran desafío para la política, que veremos si está o no a la altura de las circunstancias.