Tras conocerse el índice de inflación de abril difundido por el INDEC, que marcó un 2,6%, el economista Martín Sotiru analizó el escenario económico actual y advirtió que, pese a la desaceleración, “los precios no bajan, sino que suben a menor ritmo”.
En diálogo con Frecuencia Camalote, Sotiru explicó que el dato fue celebrado por el Gobierno nacional porque representa la primera baja sostenida desde mayo del año pasado, aunque remarcó que detrás del número general existen fuertes aumentos en rubros esenciales vinculados a los servicios. “De las 12 categorías que mide el INDEC, siete estuvieron por encima del 2,6%. Transporte dio 4,4%; educación 4,2%; comunicación 4,1%; vivienda, agua, electricidad y gas 3,5%”, detalló.
De esta manera, el índice general termina siendo menor porque alimentos y bebidas -uno de los rubros con mayor peso estadístico- registró un aumento de apenas 1,5%, lo que “tira el promedio hacia abajo”.
El economista sostuvo que durante el último año cambió drásticamente la composición del gasto de las familias argentinas.
“Los servicios crecieron alrededor de un 50% interanual, muy por encima de la inflación general del 32%. Hoy el gran problema son los gastos fijos que se llevan gran parte del salario apenas comienza el mes”, señaló.
En ese sentido, advirtió sobre la situación que atraviesan pequeños comerciantes y gastronómicos, especialmente por los aumentos en las tarifas de luz y gas.
“Muchos comerciantes me dicen que los están partiendo los aumentos de servicios. Aunque no tengan clientes, tienen que mantener heladeras, hornos y funcionamiento básico del local”, afirmó.
De todos modos, al parecer «el problema ya no es solamente la inflación. Las principales preocupaciones hoy son no llegar a fin de mes y la pérdida del empleo”.
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