En el marco del «Día del Locutor» la locutora de FM Tres Ciudades, Paola Amor, compartió una charla en»Frecuencia Camalote» en la que repasó sus inicios en la radio, reivindicó el valor de la voz como herramienta de comunicación y destacó la importancia de la formación profesional.
Amor recordó que comenzó en radio a los 14 años en Benito Juárez, donde encontró a quien considera su gran maestro: “Empecé muy chiquita en la radio y tuve la enorme oportunidad de encontrarme con Néstor Faré, que me dejó hacer muchas cosas. Creo que me enseñó todo”.
Sobre su vocación, explicó que el gusto por la voz nació incluso antes de llegar a un estudio. “En mi casa hacía voces, leía cuentos a mis hermanos inventando personajes. Después pensé que quería ser cantante y finalmente me descubrí haciendo radio”, contó.
Para ella la locución es una profesión que trasciende la técnica y depende de la identidad de cada comunicador. “Todas las voces son hermosas. Soy una fanática de las voces; para mí brillan con luz propia y hay de todos los colores”, expresó.
Además de desempeñarse como locutora, Amor dicta talleres de oratoria y es docente de la carrera de Locución. Desde ese rol, destacó la necesidad de valorar la propia voz, porque “somos privilegiados quienes podemos fonar. Muchas veces naturalizamos la voz y no reparamos en la potencia que tiene cómo decimos las cosas”.
También habló de su presente en FM Tres Ciudades, donde conduce un programa junto a amigos. “Tres Ciudades me permitió hacer el programa que siempre soñé. Vamos a la radio pase lo que pase; los viernes son nuestro día preferido”, dijo.
En el cierre de la conversación eligió dos voces que la marcaron: la de Marita Monteleone, a quien recordó como “la voz del teléfono”, y la de Alejandro Dolina, por su forma de narrar y construir desde la palabra.
Finalmente, dejó una definición que sintetiza su manera de entender el oficio: “Antes de poner la voz, ponemos el corazón. Es en ese orden: corazón y después voz”.
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