La creación del Consejo Municipal de Cultura en Berisso abrió un fuerte debate sobre el futuro de las políticas culturales en la ciudad. Mientras el Ejecutivo local presentó la iniciativa como una herramienta destinada a ampliar la participación ciudadana, el profesor Maximiliano Barragán advirtió que detrás de esa decisión se esconde una reestructuración que, a su entender, implica un importante retroceso institucional.
Barragán recordó que Berisso cuenta con una larga tradición en la conformación de consejos municipales destinados a incorporar la participación de vecinos y organizaciones en distintas áreas, como la tercera edad, discapacidad, diversidad, mujer y provincianos. Según explicó, históricamente estos espacios no reemplazaron al Estado, sino que impulsaron la creación de nuevas direcciones y áreas específicas encargadas de ejecutar las políticas públicas surgidas de esos ámbitos de participación.
En ese sentido, afirmó que la creación del Consejo Municipal de Cultura sería una iniciativa valiosa si estuviera acompañada por el fortalecimiento del área cultural. Sin embargo, sostuvo que ocurrió exactamente lo contrario.
El docente aseguró que el nuevo organigrama municipal elimina la histórica Dirección de Cultura y la reemplaza por una Subdirección, decisión que calificó como “un enorme retroceso institucional”. A su criterio, esto significa quitarle al área capacidad de decisión política, autonomía administrativa y presupuesto propio.
A su vez, repasó además la historia del organismo cultural local y recordó que la Dirección de Cultura fue creada en 1986, durante la gestión del intendente Carlos Nazar, luego de años en los que funcionó únicamente como una oficina administrativa. Desde entonces, señaló, los distintos gobiernos municipales mantuvieron e incluso fortalecieron esa estructura, independientemente de su signo político.
Según indicó, durante décadas el área llegó a contar con jefaturas, personal administrativo, profesores de distintas disciplinas artísticas y cuerpos estables como coros, orquestas, grupos de teatro y danza, consolidándose como uno de los espacios culturales más importantes del municipio.
En su análisis, vinculó la decisión del gobierno local con las políticas nacionales de reducción del Estado impulsadas en el área cultural. Mencionó como ejemplos la pérdida de jerarquía institucional de organismos nacionales y distintos recortes presupuestarios en cultura, educación e investigación, y sostuvo que ese mismo criterio ahora se replica en Berisso.
También expresó su preocupación por las consecuencias políticas de la modificación del organigrama. Consideró que, sin un director con rango político, el área pierde capacidad para gestionar recursos, representar institucionalmente al municipio y defender proyectos culturales ante otras jurisdicciones.
Respecto del Consejo Municipal de Cultura, aclaró que no cuestiona su creación ni la participación de referentes culturales de la ciudad, sino que entiende que un órgano consultivo no puede reemplazar a una Dirección con capacidad ejecutiva.
Finalmente, Barragán pidió al Ejecutivo municipal revisar la medida y restituir la Dirección de Cultura, al considerar que constituye una herramienta fundamental para preservar el patrimonio cultural de Berisso y garantizar el desarrollo de políticas públicas para el sector.