Teresa García: “Lo que está en juego no es sólo Cristina, sino el sistema democrático”

Carta-final-final-530x383

Tras la publicación de la carta de Cristina Fernández de Kirchner y la presentación realizada por sus abogados ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la diputada nacional de Unión por la Patria, Teresa García, dialogó con Frecuencia Camalote y sostuvo que la situación judicial de la ex presidenta trasciende el plano individual y plantea un debate sobre la calidad democrática del país.

García calificó la jornada como “muy movilizante” y aseguró que la carta de Cristina representa “un gesto de esperanza” y un llamado a no bajar los brazos frente al contexto político y social. Explicó además que, tras la decisión de la Corte Suprema, la defensa quedó habilitada para recurrir a instancias internacionales, y que la presentación ante la ONU cuestiona tanto la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos como las condiciones de detención de la ex mandataria.

La legisladora afirmó que la causa judicial estuvo atravesada por irregularidades y cuestionó la imparcialidad de jueces y fiscales intervinientes. En ese sentido, sostuvo que la defensa nunca buscó evitar el juzgamiento de Cristina Fernández de Kirchner, sino garantizar un proceso llevado adelante por una Justicia independiente.

Por otro lado, remarcó que la discusión excede a una dirigente política y se vincula con el funcionamiento de las instituciones democráticas. “Lo que está en juego es el sistema democrático”, dijo, al advertir que cualquier ciudadano podría verse afectado si se naturalizan este tipo de prácticas judiciales.

La diputada también vinculó esta situación con otras iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional, como las modificaciones en materia de tierras, recursos naturales y financiamiento de los partidos políticos, al considerar que forman parte de un mismo proyecto político que «debilita la soberanía y las herramientas de participación democrática».

Consultada sobre el escenario hacia 2027, consideró que el peronismo deberá construir un mensaje claro y cercano a las preocupaciones cotidianas de la población, y que será necesario debatir temas estructurales como la deuda con el Fondo Monetario Internacional, el funcionamiento del Poder Judicial, la generación de empleo y la distribución del ingreso.

El desafío no pasa por “poner parches”, sino por impulsar transformaciones profundas que permitan recuperar derechos y mejorar las condiciones de vida de la población.