El director de Políticas Soberanas de la CTA Autónoma y excombatiente de Malvinas, Antonio Marsilese, destacó como un “logro inmediato” la decisión del Gobierno nacional de retirar el artículo 3 del proyecto de ley de “inviolabilidad de la propiedad privada”, que proponía derogar la Ley de Tierras N.º 26.737. No obstante, advirtió que la disputa por el control de los recursos estratégicos argentinos “continúa vigente”.
En diálogo con FM Tres Ciudades, Marsilese explicó que el artículo cuestionado buscaba eliminar los límites a la adquisición de tierras por parte de extranjeros establecidos por la Ley de Tierras, sancionada en 2011. “El artículo 3 se corrió porque no le daban los votos. Hoy ya no se va a discutir”, señaló.
El dirigente sostuvo que el verdadero objetivo de la iniciativa no era garantizar el derecho a la propiedad privada, sino facilitar la compra de grandes extensiones de territorio por parte de capitales extranjeros. En ese sentido, afirmó que el interés se concentra especialmente en la Patagonia, por su ubicación estratégica, la disponibilidad de agua dulce y las condiciones climáticas.
“Necesitan el agua y el frío que tenemos en nuestra Patagonia para refrigerar los grandes procesadores de inteligencia artificial”, aseguró, al tiempo que vinculó esta situación con el crecimiento de los grandes centros de datos tecnológicos en distintas partes del mundo.
Marsilese también comentó sobre las implicancias geopolíticas que tendría una mayor extranjerización del territorio nacional. Desde su condición de excombatiente de Malvinas, expresó preocupación por la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y cuestionó la política exterior del Gobierno nacional.
Por otra parte, indicó que distintas organizaciones sociales, sindicales y de excombatientes se movilizarían hacia el Congreso Nacional para manifestarse en defensa de la soberanía y rechazar cualquier intento de modificar la legislación sobre tierras.
“Somos un país que lo tiene todo: agua, recursos naturales y un territorio estratégico. La soberanía hay que defenderla todos los días”, concluyó.