Este fin de semana, del 15 al 17 de agosto, se llevará adelante en Melchor Romero el 18° Encuentro de Naciones y Pueblos Originarios, una iniciativa que reunirá a integrantes de comunidades mocoví, qom y ava guaraní, junto con representantes de otros pueblos originarios provenientes de distintos puntos del país.
La actividad tendrá como sede el espacio ubicado en calle 178 y 528, donde durante tres jornadas se desarrollarán talleres, espacios de intercambio y debates vinculados con las problemáticas y las realidades que atraviesan actualmente las comunidades indígenas.
Patricia González, presidenta de la comunidad mocoví de Berisso y una de las organizadoras del encuentro, explicó que la iniciativa se realiza desde hace 18 años y que cada edición tiene una sede diferente. En esta oportunidad, la organización quedó a cargo de las comunidades de la región.
“Este año nos tocó a nosotros”, comentó González, quien anticipó la participación de representantes de comunidades de Jujuy, Misiones, Chaco, Rosario y Corrientes, entre otros lugares. Se espera la presencia de alrededor de 270 integrantes de diferentes comunidades.
La jornada inaugural será acompañada por distintos talleres que abordarán cuestiones centrales para los pueblos originarios, entre ellas territorio, tierra, mujeres originarias y juventudes indígenas. Según explicó González, estos espacios permiten poner en común las diferentes situaciones que atraviesan las comunidades y construir colectivamente documentos y posicionamientos.
El territorio, uno de los principales ejes
Uno de los temas que tendrá especial relevancia durante el encuentro será el acceso y la defensa del territorio. La situación de las comunidades que enfrentan procesos de desalojo constituye una preocupación recurrente y, de acuerdo con González, suele formar parte de las conclusiones que se elaboran al finalizar cada encuentro.
“Para nosotros es muy enriquecedor porque vemos también las necesidades que tienen otras comunidades”, explicó. En ese sentido, destacó que mientras algunas cuentan con determinadas herramientas jurídicas para defender sus territorios, otras atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad y enfrentan directamente amenazas de desalojo.
Las conclusiones de los encuentros suelen plasmarse en documentos destinados a las autoridades gubernamentales. Sin embargo, González lamentó que históricamente las comunidades no hayan obtenido respuestas concretas a muchos de sus reclamos.
La comunidad mocoví de Berisso cuenta actualmente con título de propiedad comunitario y personería jurídica nacional, un reconocimiento que, tal como explicó su presidenta, fue resultado de años de lucha. Sin embargo, el espacio disponible continúa siendo reducido, aproximadamente una hectárea y media para unas 80 familias.
La problemática territorial adquiere otra dimensión en comunidades de mayor extensión, particularmente en distintas zonas del país donde existen conflictos vinculados con la propiedad y el uso de tierras habitadas ancestralmente por pueblos originarios.